Siendo el portador de buenas noticias, la situación actual del sector de los chips de memoria, NAND y DRAM, ya sabéis que es muy malo… y que va a ir a peor de aquí a final de año. Los precios están disparados, ya ha impactado a la electrónica de consumo, e impactará aún más. El problema es que se sigue diciendo que la situación va a seguir igual (o peor) durante unos años, hasta al menos 2030, pero el director de ADATA ha dicho que la situación de sobredemanda podría irse hasta 2036.
Los centros de datos ahora mismo fagocitan el 40 % de la producción de NAND. El lado positivo es que parece que la oferta y la demanda de NAND se equilibrará en 2027, pero luego habrá que ver qué ocurre con el precio. Al menos dejaría de subir, y probablemente bajará, pero aun así dudo que lo haga mucho. Lo que harán los fabricantes de NAND será reorientar la producción a DRAM para mantener artificialmente altos los precios, como llevan haciendo los últimos años con sus decisiones de cancelar nuevas fábricas en un contexto en el que claramente se veía que iba a ser necesario que crear muchas más. El daño colateral de este precio de la NAND se le lleva el resto de electrónica que usan chips integrados, como móviles, tabletas o portátiles —las SSD para OEM—. Sus ventas bajarán en un 10-20 % según el tipo de producto.
Siguiendo con el problema de la DRAM, el director ejecutivo de ADATA ha indicado que el problema es que el plan de creación de nuevas fábricas no se notará hasta 2028, que es cuando las primeras líneas de producción estarán activas. Pero la producción irá muy por detrás del aumento de demanda de DRAM, y seguirá así hasta al menos 2035 porque, bueno, las aceleradoras cada vez necesitan más y más HBM —hay planeado que una lleve cuatro a seis teras para 2030—. Así que lo de la DRAM va para muy largo.
Vía: TechPowerUp, TechSpot.