Los actuales agentes de IA están evolucionando muy rápido, y de una semana a otra se notan mejoras. Algunas semanas, empeoran por una serie de problemas relacionados con el entrenamiento de las consultas de los usuarios, pero se solucionan «limpiando» un modelo que esté lanzado. Es un proceso de tira y afloja que al final sale extremadamente positiva. Así que como ya todo el mundo los usa, Linus Torvalds lo ha tenido difícil para evitar que se meta a las IA en la ecuación, retirando ahora su prohibición de 2024 a la revisión de código por parte de un agente de IA porque, bueno, mejoran mucho de una semana a otra.
Lo que dijo inicialmente Torvalds, hace meses, es que la revisión de código que fuera al núcleo de Linux debía ser totalmente manual después de una infinidad de peticiones de cambios enviados con IA. La idea era detener la avalancha de mierda de llegar al núcleo. Pero como digo, los agentes de IA han avanzado a la hora de revisar código, y ahora son capaces de detectar el 53.6 % de los fallos de las consolidaciones de código solicitadas de código nuevo con Sashiko, una de las múltiples herramientas de revisión automatizada por IA. Eso la pone por encima de la detección por parte de humanos haciendo la misma labor en código que va al núcleo de Linux.
Linus ha indicado que «la IA es una herramienta, como cualquier otra que usamos. Y claramente es muy útil». Son los tiempos que corren. A los que no quieren que una IA toque el código del núcleo de Linux, básicamente les ha dicho que bifurquen el núcleo y lo sigan desarrollando en un proyecto distinto. Y que cierren al salir.
Vía: Tom's Hardware.