El sector de la inteligencia artificial sigue evolucionando rápidamente a base de chequera, y teniendo en cuenta que las grandes tecnológicas son casi las megacorporaciones de las distopías ciberpunks, lo que tienen son bolsillos muy profundos para financiar todo tipo de proyectos. Así que Google, poco habituada a invertir en centros de datos de otros, lo va a hacer en el de Lake Mariner, situado cerca de las cataratas del Niagara.
La inversión va a ser de 3200 millones de dólares, teniendo en cuenta que el centro de datos comprará aceleadoras a Google, que posteriormente serán alquiladas a Anthropic para ejecutar sus grandes modelos de lenguaje. Eso es la actual inversión circular de las tecnológicas. Es también el patrón que ha seguido NVIDIA durante años y que ahora otras compañías están copiando para vender más aceleradoras y aprovechar así la fiebre de la inteligencia artificial.
Las aceleradoras de Google son sus TPU, o unidades de procesamiento tensorial, siendo un tensor una estructura algebraica muy usada en inteligencia artificial, que en última instancia es trabajo vectorial. Las aceleradoras de NVIDIA son muy buenas para entrenamiento, pero para inferencia —la ejecución de los modelos— no son nada óptimas en la relación coste-rendimiento.
Alternativas como las TPU de Google pueden costar menos y dar un rendimiento de dos, tres o cuatro veces superior, dependiendo de la carga de trabajo concreta. Es por lo que China, con las miles de aceleradoras de NVIDIA que haya podido conseguir para entrenar, luego está pudiendo ejecutar esos modelos en aceleradoras propias. Bueno, igual son decenas de miles, que el mercado gris ha estado muy activo en los últimos diez años, pero el caso es que no se necesita a NVIDIA para usar realmente esos modelos de OpenAI, Anthropic o quien sea.
Vía: TechSpot.