Apple ya avisó hace algunos días que se veía forzada a subir el precio de sus productos debido a la crisis de chips generada por el sector de la inteligencia artificial. Están acaparando la mayor parte de chips de DRAM y NAND, e incluso empresas con fuertes lazos con los proveedores por el volumen que compran como Apple se ven afectadas. «O pagas el triple o se los doy a NVIDIA», debe ser lo más repetido por Samsung, SK Hynix y Micron en los últimos meses. Así que Apple ya ha procedido a la subida de precios, y vaya subidas.

El MacBook Neo ha pasado de 699 euros a los 799 euros, cien euros más o un 14 % de incremento, teniendo en cuenta que solo tiene 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. En la parte alta el golpe es bastante más duro: el MacBook Pro con el M5 Max de 40 núcleos de GPU con 48 GB de RAM y 2 TB de almacenamiento ha pasado de 5049 euros a los 5749 euros. Eso son 700 euros más, o también un 14 % más, por lo que la tendencia ha sido a ese tipo de subida. Si se va al que tiene máxima memoria y SSD, la subida es de 3000 euros.

Lo ha hecho por aquello de mantener su 30 % de márgenes de beneficio que no los tiene ninguna otra compañía que se dedique a vender electrónica de consumo como tabletas, móviles o portátiles. Podría haberlo absorbido, sí, pero el capitalismo es el capitalismo y los artículos de lujo son artículos de lujo, por lo que tampoco es que sea muy reprochable. Previendo el movimiento, compré cuando salió el MacBook Pro con el M5 Max en lugar de esperar al Mac Studio, y me ha salido bien la jugada. Aquí lo tengo todavía pendiente de escribir el análisis por falta de tiempo.

Sea como sea, si me habéis leído ya he dicho desde diciembre-enero que la subida de precios por la crisis de la DRAM y NAND impactaría totalmente a los seis meses, que es lo que tarda en trasladarse este tipo de subidas al consumidor. Pero también estoy diciendo que la subida va a seguir de aquí a final de año. En los componentes de PC el precio es más complicado de predecir porque funciona por ajustes de oferta y demanda de las distribuidoras, lo cual ocurre a diario. Pero los 32 GB de DDR5-6000 parece que han encontrado un punto de equilibrio sobre los 400-450 euros.

El problema es que hay mucha gente que lleva seis meses reteniendo el cambio de PC —lo cual está escociendo en las tiendas—, pero en algún momento terminarán comprando algo nuevo. Como siempre digo también, en estos tiempos de incertidumbre lo mejor es mirar portátiles o sobremesas de marcas conocidas como ASUS, Acer, y demás, porque suelen hacer ofertas que pueden ponerlos a precios mucho más interesantes que montándose uno el PC por piezas.