Hace unos días empezaron a aparecer análisis de la LX 7G100, una tarjeta gráfica de la compañía china Lisuan Technologies. El modelo concreto es la edición fundador porque, bueno, no creo que ASUS, ASRock y otros ensambladores de tarjetas gráficas tengan interés en productos que son demostraciones tecnológicas de lo que pueden conseguir las empresas que están recibiendo dinero del Gobierno chino. Esta semana la novedad es que la compañía ha conseguido que se reserven 30 000 unidades de la «edición fundador» que tiene un coste de 3300 yuanes o unos 400 euros.

Es un éxito que no tiene un respaldo en el rendimiento en juegos, sino en el orgullo nacional que sienten los chinos hacia sus avances tecnológicos. Será como una RTX 3060, con problemas en infinidad de juegos que tendrán que ser resueltos con actualizaciones constantes de los controladores gráficos, pero eso es solo cuestión de tiempo. Con una IA china bien aplicada, como DeepSeek o Kimi, la optimización de los controladores será mucho más rápido, por lo que tampoco lo veo un excesivo problema. Sobre todo porque prometía el rendimiento de una RTX 4060 y se ha quedado en una RTX 3060, y depende del juego.

Además de esos 12 millones de euros en reservas, que son ventas prácticamente finales, Lisuan está planeando abrir a reservas un segundo lote de la LX 7G100. El segundo lote debería enviarse a partir del 18 de junio. Cada tarjeta gráfica tiene un número propio y están firmadas a mano por el cofundador de la compañía, Xuan Yifang. La GPU estaría fabricada a 6 nm por SMIC, aunque en algún artículo dice que está fabricada por TSMC, lo cual veo improbable. Afortunadamente para muchos, tiene 12 GB de VRAM, aunque la cantidad de VRAM no sea precisamente su principal problema.

Vía: Tom's Hardware.