Los Ryzen AI Max 300 han sido unos buenos procesadores… pero casi no se han visto portátiles o mini-PC que los hayan usado. Eso, o eran caros. La idea de AMD con el refrito de Ryzen AI Max 400 es posicionarlos como ideales para entrenamiento de redes neuronales porque los equipos pueden tener hasta 192 GB de RAM. Y en el caso de la iGPU, que para jugar está bastante bien y para IA también para ser una integrada, puede tener 160 GB disponibles. Así que no creo que al final los Ryzen AI Max 400 salgan del sector de la IA.
El equipo disponible en breve es el Ryzen AI Halo, que incluye uno de los Ryzen AI Max Pro 400 que la compañía ha anunciado junto al equipo. Específicamente, tendrá el Ryzen AI Max+ Pro 495, con una Radeon 8060S de 2560 sombreadores RDNA 3.5, siendo un procesador de dieciséis núcleos que funcionan hasta a 5.2 GHz, y la memoria es LPDDr5x-8000 con un ancho de banda de 256 GB/s. No sirve para entrenamientos o inferencias rápidos, pero para pruebas locales que se están haciendo en infinidad de empresas y universidades sí que puede salir rentable.

El Ryzen AI Halo mide 150 mm × 150 mm × 45.4 mm, apenas 1.02 L, y tiene un peso de 1.2 kg. Tiene Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4, un HDMI 2.1b, un RJ-45 de 10 Gb/s, tres USB-C y otro más para la alimentación, ya que está configurado para un consumo máximo de 120 W. La NPU tiene una potencia de 55 TOPS, pero en este contexto realmente no aporta gran cosa.
