LG ha presentado el UltraGear evo 39GX950B, que mostró en el CES de enero. Incluye un panel OLED de cuarta generación de 98.7 cm (38.86 in) en formato 21:9 con una resolución de 5120 × 2160 píxeles (143 PPP) y una curvatura de 1500R. El refresco es de 165 Hz, con un modo dual que baja a 2560 × 1080 píxeles para alcanzar 330 Hz. El tiempo de respuesta es de 0.03 ms, el brillo típico es de 335 nits con un pico de 1500 nits en HDR, y cuenta con certificado DisplayHDR True Black 500.
La profundidad de color es de 10 bits y cubre el 99.5 % de la escala de color DCI-P3, con un contraste de 1 850 000:1. Dispone de refresco adaptable compatible con FreeSync Premium Pro y G-SYNC. El acabado es antirreflejos con baja reflexión, y admite calibración por hardware.
La función destacada es un chip de escalado de contenido a 5K2K sin depender de la tarjeta gráfica, aplicando un postprocesado a la señal de entrada en tiempo real. O sea, lo que llevan integrando los monitores de toda la vida. En este caso, se hace mediante una red neuronal como método mejorado, sin más, pero es lo mismo de siempre.
El pie permite el ajuste en altura, inclinación y giro, o se puede sustituir por un soporte VESA de 100 mm × 100 mm. Dispone de un DisplayPort 2.1 (UHBR20), dos HDMI 2.1, y un USB tipo C compatible con vídeo y carga de hasta 90 W que da servicio a un concentrador de dos USB 3.1. También incluye una toma de auriculares de 3.5 mm y altavoces estéreo de 7 W.
Su precio es de 1800 dólares.
Vía: Videocardz.