Históricamente la construcción en aluminio de los MacBook ha jugado a favor de los que quieren exprimir a máximo el rendimiento que da los procesadores que usa Apple en ellos. Es un truco ampliamente conocido, y quizás no demasiado extendido, el de poner almohadillas térmicas de máxima transferencia de calor haciendo contacto entre ciertos chips de un MacBook y la tapa inferior de aluminio. Y quien dice Apple, dice cualquier PC hecho en aluminio. Ahora lo han probado en un MacBook Neo con resultados muy positivos.
Lo que hace el del siguiente vídeo es poner una lámina de cobre con pasta térmica sobre el procesador de un MacBook Neo, luego una almohadilla térmica, y con el grosor suficiente para hacer contacto con la tapa de aluminio del equipo. Eso significa que la tapa, cuando se use intensivamente, se convierte en un pequeño infierno, por lo que no se puede usar sobre el regazo. Luego el locutor va un paso más allá y mete un sistema de refrigeración líquida en contacto con la tapa inferior para llevarse el calor de la tapa y reducir aún más la temperatura del procesador.

El resultado de la primera prueba es que el procesador cae a unos 83 ºC en lugar de limitar su rendimiento al llegar a 105 ºC sin la disipación adicional, y el rendimiento en juegos se duplica. No Man's Sky pasa a los 60 f/s, aunque me imagino que será al mínimo con escalado MetalFX. Con la refrigeración líquida, que podría ser hasta un ventilador que es más barato, baja a los 75 ºC. La mejora de rendimiento de Geekbench es de en torno a un 10 %.
El MacBook Pro 2019 que usaba lo tenía con este truco, sobre todo en torno al sistema de alimentación del procesador para ganar estabilidad, porque la temperatura ahí era un problema. El sistema es seguro, si se tiene un mínimo de cuidado, porque en 2026 el MacBook Pro sigue funcionando como el primer día. Tengo que mirar si en el nuevo con el M5 Max podría hacerle lo mismo, pero no lo veo muy necesario porque en carga completa se queda en unos 80 ºC, aunque vendría bien para reducir el ruido de los ventiladores.
Lo que no veo necesario de lo que hace en el vídeo es ponerle la pasta térmica, el cobre y luego la almohadilla térmica, porque se podría poner simplemente una almohadilla térmica de muy alta calidad entre la CPU y la tapa de aluminio. Al final, la almohadilla es la que limita la disipación de calor, y la plancha de cobre no es muy necesaria.
Aunque el equipo tenga solo 8 GB de RAM, siendo un sistema operativo *nix superoptimizado, hace mucha mejora gestión de recursos que Windows. Costando solo 700 euros, que es por lo que Microsoft y los fabricantes de equipos baratos han entrado en pánico. Con este viejo truco, más todavía. Lo cual se podría también aplicar al MacBook Air con el M5 para ganar también un sustancial empujón de rendimiento sostenido por una mínima inversión en almohadillas térmicas de alta calidad.
Vía: Videocardz.