La imposición legal en España de tener que llevar una baliza luminosa conectada para las situaciones de emergencia ha tenido una acogida dispar entre los conductores, pero eso no evita que sea la única forma legal de indicar un accidente que se sufra en cualquier vía pública. Eso implica en ciudad y en autopista por igual. Así que, nuevamente, una inversión de apenas 30 euros es necesaria para evitar una multa de cerca de cien euros, pero lo importante es que debe de estar debidamente homologada por la DGT, como la LEDguardian Road Flare Signal V16 de OSRAM de este artículo.
Características

Esta baliza V16 llega en una pequeña caja negra con la información de funcionamiento y homologación, pero también se indica hasta cuándo es funcional su conexión de emergencia, que en este caso es 2038. Eso es porque la baliza incluye una eSIM para avisar a la central de la DGT de la ubicación del accidente. Lo que no se hace es avisar a los servicios de emergencia, por una serie de motivos como por ejemplo que se haya activado por equivocación o, como es mi caso, que se esté probando el producto.
La parte inferior es una tapa que se puede quitar y que mostrará la inclusión de una pila 6F22, las pequeñas y anchas de 9 V. Tiene un plástico para que no haga contacto, y sería recomendable volverlo a poner cuando ya no se necesite, aunque el consumo residual sea extremadamente bajo. OSRAM ofrece doce años de garantía limitada sobre este producto —principalmente, defectos reconocidos por el fabricante, no de uso—.
Esta baliza mide 84 mm de diámetro y 60 mm de alto, pesando unos 200 g. Está hecha principalmente de plástico transparente, con cierto cierre de goma en su base para intentar que entre la mínima agua a su interior, lo cual le da un certificado IP54 frente agua y polvo, que es básicamente salpicaduras o lluvia ligera a moderada, pero no inmersión. La base tiene un imán suficientemente potente para que no se mueva de su sitio, aunque el vehículo debería de estar parado antes de poner la luz. No está pensada para quedarse fija con el coche en marcha.
En la parte superior hay un botón para activar la baliza, y cuatro ledes que indican el estado de carga de la pila. La señal de emergencia es intermitente, de 120 nits de brillo máximo, lo cual es muchísimo, y se puede ver en 360 grados. El color de la luz es tirando a naranja, ya que la tempertura de color es de 1900 ºK. No me ha resultado molesta, pero sí que es muy fuerte e intermitente.
Homologación DGT 3.0
Lo más importante de este tipo de balizas es el tema de la homologación. Si no se lleva baliza, o si no está homologada, en caso de una inspección del vehículo la multa será de 80 euros por una infracción leve hasta los 200 euros si se usa mal. Esto entró en vigor el 1 de enero de 2026. Este producto de OSRAM está homologada por la DGT y se puede consultar el certificado en la web de la DGT. Esto significa que el Gobierno de España da fe de que la balizar funciona debidamente. En el plano ingenieril se podría discutir si DGT 3.0 está bien o mal diseñado, su arquitectura de comunicación y funcionamiento general, pero eso es un tema distinto.

Una baliza adecuada para la era DGT 3.0

Las balizas V16 son un producto sencillo, y este modelo de OSRAM no es distinto. Al contar con homologación, sus parámetros operacionales están perfectamente asegurados. Eso incluye que la intensidad y direccionalidad de la luz sea la correcta, y que la conexión con la plataforma DGT 3.0 se haga según exige el estándar. Quizás el principal problema de estas balizas es que es un producto específico para España, único país que ha exigido su uso exclusivo, dejando los triángulos en el pasado.
Eso es un aspecto que están criticando los servicios de emergencia. Al eliminar los triángulos —que de todas formas la mayoría ponían sin respetar el mínimo de 50 m antes y después del lugar del accidente para que fueran útiles—, hay bastantes situaciones en las que la baliza no avisa a los conductores con suficiente antelación del lugar de accidente. En muchas curvas de las serpenteantes carreteras españolas, con muchos cambios de rasante, de día puede provocar un segundo accidente al no verse con antelación, y otras situaciones similares.
El triángulo reflectante en esas situaciones sigue ofreciendo la protección que ahora no da la baliza, porque el triángulo se ponía antes de la curva o rasante de nula visibilidad. La adición de la baliza no evita que se produzcan todavía accidentes, aunque menos letales, por no ver al vehículo siniestrado en esas situaciones extremas, pero comunes en carreteras secundarias españolas. Poner la baliza en esas situaciones no evita que sea recomendable abandonar el vehículo para ponerse a salvo de posibles choques con coches que no vean el vehículo siniestrado.
Sea como sea, y volviendo a la baliza de OSRAM, el producto no tiene ningún problema. Si se activa, se puede comprobar, tras un tiempo, que la señal aparece en el mapa de incidencias de la DGT como «vehículo detenido», que es como aparecen las balizas V16 en él. No es una solución vehículo a vehículo como V2X, sino más bien vehículo-DGT, que luego se redistribuye, pero hasta que llegue una directiva europea que establezca un estándar de comunicación común y estandarice todo, habrá que seguir recurriendo a soluciones como esta de OSRAM, que por lo demás, es totalmente funcional y de buena calidad, con la ventaja de que no es cara.