El derrotero totalitario de la Unión Europea es bastante evidente en los últimos años, y lo demuestra que si no opinas lo mismo que los eurócratas entonces estás contra ellos. Una conculcación en toda regla de la libertad de expresión. Pero además de estar reventando la agricultura y la ganadería dentro de la UE, quieren tener controlados a los ciudadanos para que nadie se salga del tiesto. Así que el plan ProtectEU frente a amenazas externas tiene cláusulas como la intención de que la Europol pueda acceder a las conversaciones secretas de cualquier ciudadano. ¿Qué podría salir mal?

Los antecedentes de esto es PRISM en EUA, en el que colaboraron las grandes tecnológicas para que el Gobierno estadounidense espiara a sus ciudadanos de manera más eficiente. En el caso de la UE, quieren hacerlo legalmente y con el pretexto de siempre: una amenaza externa que va a acabar con nuestra civilización. Más bien la amenaza es interna. No digo que no haya que revisar la política de seguridad dentro de la Unión Europea, porque está obsoleta, es lenta y totalmente inadecuada para ser 2025, pero otra cosa es que quieran crear un Estado policial.

La Europol es importante porque quieren convertirla en una agencia gubernamental de investigación «federal», a lo FBI, con amplias capacidades de seguimiento y vigilancia. Y por ello, el plan ProtectEU pone de relieve que la Europol pueda acceder a todas las comunicaciones de los ciudadanos de manera legal, y eso solo se podría hacer añadiendo puertas traseras a las aplicaciones de chat. La historia dice que este tipo de puertas secretas al final son encontradas y explotadas por terceros, por lo que al final cualquier gobierno extranjero podría espiar a cualquier ciudadano eurounionista. Lo cual sería el sueño de Rusia y China, que serían las beneficiadas. Justo quienes dice la Comisión Europea que son nuestros enemigos.

El plan de supervisar las comunicaciones en la UE no es nada nuevo. Lo han intentado colar varias veces, la última hace tres años, y el propósito público es loable: combatir la distribución de contenido sexual ilegal. Pero teniendo en cuenta que las comunicaciones de aplicaciones como Telegram o Signal son con cifrado de extremo a extremo, con una negociación de la clave de cifrado entre extremos sin que nadie más medie, la vigilancia de las comunicaciones solo se podría hacer metiendo un intermediario —con lo cual se abre a la vigilancia de las comunicaciones por parte de muchos agentes— por lo que dejaría de ser segura, o con una puerta trasera, que también dejaría de ser segura.

Vía: TechSpot.