Razer lleva unos años abriéndose un hueco en el sector de los portátiles para jugones y ahora mismo lo tiene. El diseño que usa en aluminio les da una buena estética, pero llegó el momento de abarcar nuevos sectores y para ello está el Book 13. Este modelo es más bien para el público general, profesionales que quieran simplemente un equipo para trabajar en el día a día, con buen diseño y que pese poco. El Book 13 es ultraportátil que de entrada cumple con esas cualidades.

Inspección visual y características

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El Book 13 de Razer se ofrece en una caja negra con el logo de la compañía en dorado, la cual a su vez está empaquetado en otra caja con el cargador como ocurre habitualmente con los portátiles. Esta caja del portátil deja clara la apuesta por el medioambiente que lleva haciendo tiempo la compañía al usar, usando por ejemplo piezas de plástico para el embalaje que son biodegradables. El portátil está embutido dentro de esta caja, viéndose prominentemente de nuevo el logo de la compañía en él.

Al sacarlo de la caja se puede ver que hay también una pequeña carpeta de cartón que incluye el manual del portátil, una nota de agradecimiento, una gamuza de microfibra para limpiar la pantalla del portátil y unas pegatinas con el logo de Razer o el sistema Chroma. El manual hace un repaso bastante rápido y bueno de lo que aporta el portátil en cuanto a características adicionales, pero también proporciona información sobre asistencia técnica.

Book 13 de Razer
ProcesadorCore i7-1165G7
GráficaXe G7 de Intel
Memoria16 GB DDR4-4266
Pantalla34 cm (13.4 in) táctil, panel IPS, 3840 × 2400 píxeles, 60 Hz, 100 % sRGB, Gorilla Glass 6
Almacenamiento500 TB tipo PCIe 3.0, lector de tarjetas micro-SD
Puertos2× Thunderbolt 4 (vídeo, datos, alimentación), 1× USB 3.0, 1× HDMI 2.0
Conectividadwifi 802.11 ax, Bluetooth 5.1
Batería55 Wh, cargador de 65 W
Dimensiones395.6 mm × 198.5 mm × 15.15 mm
Peso1.4 kg
Extrasteclado retroiluminado RGB por tecla, cámara web compatible Windows Hello
PVPR799 euros

Hablando ya del portátil en sí, su construcción en aluminio es muy buena. Todos los productos fabricados con este metal dan muy buena sensación de tacto y el Book 13 no es distinto. El logo que tiene en la tapa se ilumina para dar un toque distinto al equipo. El equipo es pequeño, de apenas 395.6 mm × 198.5 mm × 15.15 mm pero pesa 1.4 kg, lo que le da un poco sensación de que estás levantando algo pesado de más. Es más competidor del MacBook Pro 13 que del MacBook Air, por potencia, por lo que tampoco se le podía pedir a Razer que bajara más el peso del equipo.

En la parte inferior del equipo se pueden ver dos rejillas de ventilación para el sistema de refrigeración de doble ventilador que incluye que en principio solo para un procesador Core i7-1165G7 como el que incluye es más que suficiente. También se pueden ver dos tiras de goma para alzar ligeramente el equipo para mejorar el flujo de aire y que se quede quieto en el sitio mientras se usa. El equipo lleva 16 GB de DDR4-4266 soldada a la placa base, y lo único intercambiable en su interior es la unidad M.2 de almacenamiento.

Al abrir la tapa se puede ver el teclado, el cual dispone de iluminación RGB configurable por tecla. Los interruptores tipo tijera usados dan muy buena sensación de tecleo y uno se acostumbra rápido a la disposición del teclado. No he tenido problemas para acostumbrarme y desde un primer momento la cantidad de erratas cometidas han estado al mínimo. Las teclas se desplazan suavemente y los interruptores son muy agradables de pulsar. Tiene un desplazamiento suave que amortigua el golpeteo de teclas y que para escribir textos largos se agradece, sobre todo para los que nos pasamos el día tecleando por uno u otro motivo.

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En la esquina inferior derecha se puede ver un par de detalles, uno de ellos relacionado con las rejillas de los altavoces que flanquean al teclado. Una es la etiqueta de sonido espacial THX que integra el equipo, el cual tiene una gran calidad. Se puede configurar desde el sistema operativo para adaptarlo aún más a los gustos del usuario, pero creo que llega con un sonido bastante bien afinado y apto para cualquier tipo de música. La otra etiqueta es que es un dispositivo con ceertificado Evo de Intel que tiene unas exigencias concretas. La única pega que podría tener es que quizás no llegue a altos volúmenes, pero por el bien de la salud auditiva soy bastante contrario a que los altavoces tengan un gran volumen máximo, y más en un producto que es para escuchar el sonido de cerca.

En cuanto a la pantalla, es de 34 cm de diagonal (13.4 in) de tipo IPS de gran calidad. En este modelo tiene una resolución de 3840 × 2400 píxeles, que es una relación de aspecto 16:10 más idónea para trabajar. Es táctil, a lo cual no le he encontrado nunca demasiada utilidad en el día a día de uso de un portátil que no es convertible. No las uso porque eso implicaría separar los brazos mucho del teclado y el ratón, lo cual resulta incómodo y no veo cómo eso puede acelerar nada mi flujo de trabajo. Pero bueno, es táctil para todo aquel al que le pueda ser de utilidad. El modelo de entrada tiene una resolución de 1920 × 1200 píxeles. En ambos casos está protegida por Gorilla Glass 6.

En todo caso, cubre el 100 % de la escala de color sRGB y solo puedo decir que se puede usar sin problemas para trabajo de diseño. No cualquier trabajo de diseño, pero para imprenta, web y similares es bastante bueno, y para otro tipo de trabajo creativo esporádico también será adecuado pero no ideal. Tampoco es que por potencia sea un equipo para profesionales de verdad, pero es un equipo polivalente, que es la intención de estos ultraportátiles: pequeño, ligeros, fáciles de llevar pero que puedan sacar de un apuro profesional. La única pega es que para un uso más profesional se echa de menos que la opción 4K cubriera la escala de color Adobe RGB, porque por precio lo habría valido aunque en el proceso perdiera la capacidad táctil.

El panel táctil tiene buena calidad y está recubierto de cristal, usando los controladores Precision de Windows, aunque no incluye botones físicos para emular los clics de ratón y por tanto todo va por toques. También acompaña bien al uso profesional la cámara web HD incluida, de una calidad decente para videoconferencias y que incluye infrarrojos para desbloqueo seguro con Windows Hello.

En cuanto a los conectores, en la parte izquierda hay un Thunderbolt 4, un USB 3.0 y uno de audio de 3.5 mm. En la parte derecha hay un HDMI 2.0, un Thunderbolt 4 y además hay un lector de tarjetas micro-SD. Probablemente muchos echen de menos al menos un segundo USB 3.0, pero tendrán que optar por algún adaptador USB tipo C que aporte más puertos. El portátil también incluye Wi-Fi 6 (802.11ax) y Bluetooth 5.1 para dotar de velocidad al equipo en el apartado inalámbrico.

Por último, la batería del equipo es de 55 Wh y se le acompaña de un cargador USB tipo C que suministra 65 W. El cargador es de pequeño tamaño y bastante transportable, pero la ventaja del Thunderbolt 4 es que con un monitor con el USB tipo C adecuado puede darle señal de vídeo, carga y usar un concentrador USB que tenga el monitor. Es habitual en las empresas que cambien portátiles y equipos por estos con USB tipo C porque simplifica el espacio de trabajo y evita que los empleados carguen con los cargadores entre casa y el trabajo, y más en estos tiempos de teletrabajo varios días a la semana.

Rendimiento del procesador

Vídeo

El procesador de este equipo es un Core i7-1165G7, un Tiger Lake U y como el resto de la serie tiene un máximo de cuatro núcleos. Es un procesador con chip fabricado a 10 nm de nueva arquitectura por lo que se nota sobre todo en la potencia mononúcleo. Es un modelo que precisa apenas 28 W de potencia de diseño térmico (TDP) para el sistema de refrigeración, lo que significa que es de bajo consumo.

Tiene multihilo simultáneo (SMT) que en el caso de Intel lo llama HyperThreading, por lo que el procesador puede ejecutar cuatro hilos a plena potencia y otros cuatro a bastante menor potencia. Beneficia a las tareas multihilo como programas profesionales, renderizado, cómputo, pero tiene menos utilidad en juegos que suelen depende de cuantos más núcleos potentes mejor. Este modelo de procesador funciona a una frecuencia base de 2.8 GHz y a un turbo de 4.7 GHz, y se beneficia de la memoria LPDDR4X a 4266 MHz que lleva soldada la placa base del portátil.

Cinebench R20, monohilo
Razer Book 13
Core i7-1165G7
575
Swift 3 SF314-59
Core i5-1135G7
525
Aero 17 HDR XB
Core i7-10875H
510
Alienware m17 R3
Core i9-10980HK
498
Blade 15 Advance
Core i7-10875H
492
Aorus 7 KB
Core i7-10750H
489
MacBook Pro 16
Core i9-9980HK
479
Aorus 15 SA
Core i7-9750H
431
Cinebench R20, multihilo
Alienware m17 R3
Core i9-10980HK
4251
MacBook Pro 16
Core i9-9980HK
3357
Aero 17 HDR XB
Core i7-10875H
3231
Blade 15 Advance
Core i7-10875H
3011
Aorus 7 KB
Core i7-10750H
2889
Aorus 15 SA
Core i7-9750H
2493
Razer Book 13
Core i7-1165G7
2415
Swift 3 SF314-59
Core i5-1135G7
2017
Cinebench R23, monohilo
Razer Book 13
Core i7-1165G7
1508
Swift 3 SF314-59
Core i5-1135G7
1369
Cinebench R23, multihilo
Razer Book 13
Core i7-1165G7
5913
Swift 3 SF314-59
Core i5-1135G7
5326

En cuanto a la unidad gráfica integrada, se trata de una Tiger Lake GT2, más conocida como Iris Xe G7, funcionando hasta a 1300 MHz. Es la versión completa de 96 unidades de ejecución que pueden tener los procesadores Tiger Lake, lo que significa que tiene 768 sombreadores o una potencia de cómputo de 2 TFLOPS.

Es una potencia adecuada para una integrada de este tipo hoy en día, y puede mover juegos a resolución FHD y calidad baja a 60 f/s. Eso sí, si no son demasiado punteros. Juegos como Shadow of the Tomb Raider o Far Cry 5 funcionarán más hacia los 30-40 f/s, pero otros como The Witcher 3 podrán tener sobre 60 f/s. Los juegos de deportes electrónicos como DotA 2 o League of Legends podrán funcionar a FHD en calidad alta y 60 f/s sin problemas, incluso se podrían ir bastante por encima de ello para aprovechar un monitor externo con una mayor tasa de refresco.

Para cargas de trabajo algo más profesionales también servirá, moviendo bastante bien ciertos filtros 3D de Photoshop, pero sin muchas alharacas. Sin embargo, la inclusión de un Thunderbolt 4 pone las cosas bastante bien para usar una tarjeta gráfica externa. De hecho he probado el equipo con una RX 6800 XT externa en una caja Cortex de Razer, probablemente la mejor caja por su bajo precio y buena calidad.

Dejando a un lado los problemas de tener una conexión PCIe 3.0 ×4 a través de Thunderbolt 4, lo cual limita notablemente la potencia de la RX 6800 XT, por cómo funciona Thunderbolt no se va a obtener tanto rendimiento que si estuviera conectada directamente al equipo. Aun así, se puede jugar a FHD en calidad ultra y 60 f/s a Shadow of the Tomb Raider y otros juegos similares en la pantalla del portátil o un monitor externo. Incluso se puede jugar a QHD o incluso UHD y 60 f/s a algunos títulos como World of Warcraft sin notar problema alguno. Thunderbolt 4 ha solucionado bastantes problemas de Thunderbolt 3, incluida la latencia, y en general va bastante mejor. No va perfecto, pero como solución para jugar en casa en un ultraportátil los puertos Thunderbolt 4 son ideales.

Autonomía y almacenamiento

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La autonomía de un portátil como este es de lo más importante para el tipo de usuario al que va orientado y en esto tanto Razer como el propio certificado Evo que lleva se encargan de cubrirlo perfectamente. Ese certificado implica que tendrá una autonomía superior a las diez horas, y con la batería de 55 Wh del equipo lo cierto es que va mucho más allá de ahí. Viendo vídeos o navegando por internet usando wifi puede durar sobre las doce horas a unos 180 nits de brillo, que es bastante más de los 120 nits a los que suelo usar los monitores, pero para ver contenido multimedia algunos usuarios, la mayoría quizás que no se dediquen a tareas creativas, pueden querer más brillo. Cuando se acabe la batería, se cargará totalmente en menos de dos horas.

La unidad de estado sólido (SSD) incluida en el equipo es una PM981a de Samsung, uno de los modelos que la compañía vende en el sector de integradores de equipos. El modelo recibido tiene una capacidad de 512 GB y tiene una conexión PCIe 3.0 ×4. Sobre el papel Samsung habla de velocidades de 3500/2900 MB/s de lectura/escritura secuencial y de 460/500 kIOPS en aleatoria.

En CrystalDiskMark 8 se puede ver que ciertamente alcanza las cifras dadas por Samsung, con una lectura/escritura secuencial de 3.4/2.7 GB/s y aleatoria alcanza en el peor de los casos de 41/130 MB/s, que es muchísima más velocidad de la que puede alcanzar un disco duro en lectura/escritura aleatoria. En el día a día la SSD se nota rápida, y por el modelo que es tiene una alta durabilidad para cargas de trabajo profesionales con Photoshop.

Temperaturas y ruido

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El sistema de refrigeración del Book 13 de Razer cumple más que de sobra con mantener bajas las temperaturas del procesador y que no se acumule excesivo calor en su interior. Estando en reposo o carga baja, por ejemplo visitando páginas web, los ventiladores prácticamente no se escucharán y el procesador Tiger Lake apenas generará calor por lo que teclear en el equipo es una buena experiencia.

Cuando ya se le empieza a exigir un poco más al equipo, por ejemplo reproduciendo vídeos o dejando alguna tarea en segundo plano mientras se hacen otras cosas, el equipo se calienta, pero no mucho. Los ventiladores empezarán a escuchar pero muy bajos, y como se tenga un poco de ruido de fondo o se esté viendo algún vídeo lo más probable es que pase desapercibido. A carga máxima el ruido que se puede escuchar proveniente de los ventiladores es de sobre los 38-39 dB, que ocurrirá por ejemplo jugando o dejando el equipo en tareas pesadas como por ejemplo procesando imágenes o similares.

El teclado en ningún momento se nota excesivamente caliente y es en la zona central la que más se calentará a carga completa porque es donde está el procesador, llegando sobre los 40 ºC a unos 30 ºC de temperatura ambiente. Es una temperatura razonable y que se expande a la parte inferior del portátil, por l que puede incomodar un poco en su uso en el regazo. En un uso normal, las temperaturas no suelen superar la ambiental por lo que en esos casos sí se podrá usar sin problemas en el regazo.

Sobre las temperaturas del procesador, teniendo en cuenta que es de bajo consumo —y aun así puede irse sobre los 45 W en carga máxima de CPU e iGPU—, se sitúan sobre los 65 ºC a carga máxima a esos 30 ºC de temperatura ambiente. En su uso no hay signos de limitación térmica, y solo quizás tras media hora de estar en carga máxima, por ejemplo en la prueba de Cinebench R23, puede empezar a bajar ligeramente las frecuencias de funcionamiento perdiendo un poco de rendimiento. Pero no es el tipo de portátil para trabajo profesional, aunque sirva, sino que es un portátil de buen diseño para el gran público. Por lo que cuesta este equipo hay modelos bastante mejores para profesionales.

Programa de configuración

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Como el resto de productos de Razer el Book 13 se configura a través de Synapse 3.0. Pero a diferencia de los Blade que llevan tarjeta gráfica dedicada y un sistema de refrigeración mejor, no hay mucho que configurar en el Book 13. El programa permite reconfigurar las teclas, cambiar los efectos de iluminación del teclado, activar el modo juego para desactivar la tecla Windows u otras combinaciones que quiera el usuario, y poco más. Como siempre, el aspecto visual de este programa es bastante bueno y es relativamente intuitivo, salvo por el apartado de asignación de efectos de color que requiere cierto tiempo de mirar cómo va.

Un pequeño gran portátil

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Razer ha optado por centrarse en ofrecer portátiles de buena calidad de fabricación aunque eso encarece el producto final. Es algo que también hacen compañías como Apple o Microsoft, por lo que con el Book 13 intenta competir en un espacio donde tampoco hay tantos potenciales compradores como si ofreciera un ultraportátil más económico con una construcción más barata. Pero en su conjunto, el Book 13 es un magnífico ultraportátil, de buen diseño y buena potencia para el usuario normal al que va dirigido.

Al final es imposible no compararlo con la oferta de Apple y el MacBook Air o el MacBook Pro 13, sobre todo este último con el que comparte más tamaño y peso, 1.4 kg. Gana en calidad de pantalla, siendo de mayor resolución y táctil, pero en los demás aspectos están muy empatados, incluso en el precio. La ventaja del Book 13 estriba en la inclusión de los Thunderbolt 4 y el uso de tarjetas gráficas externas para poder jugar en condiciones al llegar a casa, con un sonido THX mejor. Y sobre todo, que al menos sí se puede encontrar con un PVP bastante más alejado de su PVPR y con ofertas puede ser una compra estupenda para el que le quiera sacar partido.

Obviamente en el mercado hay modelos similares con procesadores Tiger Lake más baratos, pero recortan calidad para ajustarlo. Sin ir muy lejos, el Swift 3 que analicé hace unas semanas. Pero el diseño es peor, hace más ruido, la pantalla es peor, el procesador es más lento, no tiene teclado retroiluminado… Son bastantes diferencias al final por las que se está pagando, pero creo que el precio del Book 13 encaja bien con el resto de modelos de este tipo que hay en el mercado. Es una buena compra para los que quieran un ultraportátil potente para el día a día, y jugar al llegar a casa sobre todo si tienen una tarjeta gráfica externa.

Puntuación

9.0

sobre 10

Lo mejor

  • Estupenda pantalla.
  • Conectividad variada.
  • Poco peso y buen diseño.
  • Buena autonomía.

Lo peor

  • Utilidad limitada de la pantalla táctil.
  • Precio elevado.