Acer se mete en los monitores de alta tasa de refresco con el Predator X25, ya que incluye un panel normal con diagonal de 62.2 cm (24.5 pulgadas) de tipo IPS, pero tiene una tasa de refresco de 360 Hz. El panel tiene una resolución de 1920 × 1080 píxeles, con brillo máximo de 400 nits y contraste estático de 1000:1, y cubre el 99 % de la escala de color sRGB.

Para hacerlo más interesante para los jugones con tarjeta gráfica de Nvidia, incluye un módulo de refresco adaptable G-SYNC. Es difícil que estas tasas de refresco sean útiles para el jugador medio, y solo se obtienen en ciertos juegos de deportes electrónicos donde pueden suponer, quizás, una ventaja para los profesionales. El monitor incluye otras tecnologías de mejora de calidad de imagen, como ajuste automático del brillo en base al sensor de iluminación que incluye.

El pie del monitor permite el ajuste en altura entre los –5º y +25º, así como el giro a 30º en horizontal, pivotarlo 90º y hasta +120 mm de altura. El monitor incluye dos conectores HDMI 2.0b, un DisplayPort 1.4, y un concentrador de cuatro USB 3.0. Integra unos altavoces estéreo de 2 W.