Samsung ha presentado el Galaxy Z Flip que es un nuevo intento en el terreno de los móviles de pantalla plegable. La característica especial de este modelo es que la pantalla está protegida por una capa de cristal lo que permitirá protegerla bastante más de lo que ocurrió con el Galaxy Fold. Este móvil se pliega como uno tipo concha tradicional, y ciertamente tiene mucha mejor pinta que el Galaxy Fold.

Este móvil mide plegado tan solo 73.6 mm × 87.4 mm × 17.3 mm, mientras que extendido mide 73.6 mm × 167.3 mm × 7.2 mm. Pesa 183 g, y en ello se incluye una batería normal de 3300 mAh cargada por un USB tipo C con carga rápida.

La pantalla desplegada es de 17 cm (6.7 pulgadas) con resolución de 2636 × 1080 píxeles, y el sistema operativo está adaptado para funcionar con el móvil totalmente plegado o como si fueran dos pantallas cuadradas, pudiendo mover aplicaciones entre ellas. En la tapa hay una pantalla de notificaciones de apenas 2.8 cm (1.1 pulgadas) con resolución de 300 × 112 píxeles que mostrará información básica como por ejemplo quién llama.

El procesador es un Snapdragon 855+ acompañado de 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Dispone de una ranura SIM y se puede provisionar además una eSIM. Incluye wifi 802.11ac, Bluetooth 5.0 y NFC. Llegará con Android 10 preinstalado.

El sistema de cámaras es bastante más normal en este móvil aunque decente. La cámara trasera es de triple sensor de 12 Mpx, con un principal RGB, secundario de gran angular de 123º y una terciaria de telefoto con zum óptico de dos aumentos. La cámara frontal es de 10 Mpx.

El precio del Galaxy Z Flip es de 1480 euros (o 1380 dólares más impuestos).