Intel ha hecho un gran esfuerzo por avanzar sus tecnologías de producción de memoria NAND 3D y eso ha hecho que desde hace bastantes meses tenga una sobreproducción a la que dar salida. Un modelo como el 660p es el más barato que hay en el mercado de tipo PCIe, compensado por el hecho de que tampoco es el más rápido. Sea como sea, la maquinaria de Intel sigue produciendo unidades de estado sólido con la memoria NAND 3D de tipo QLC que usa, alcanzando ya la cifra de 10 millones de unidades producidas.

Esta memoria no solo se usa en el 660p sino que la usa en su versión renovada 665p y en la memoria Optane H10, entre otros. Esta configuración de cuatro bits por celda de información en 64 capas permite una alta capacidad en un espacio inferior al de memoria TLC (tres bits por celda), pero a cambio tiene una durabilidad normalita y un rendimiento algo inferior a la media —aunque en esto tenga que ver más el controlador que Intel utiliza—.

Debido al precio al que lo oferta, la 660p sigue vendiéndose muy bien, tanto en el sector profesional como en doméstico, y también la solución Optane H10. Ahora tocará esperar a que Intel se deshaga de toda la sobreproducción de chips QLC y ver qué tipo de NAND 3D pone en el mercado en los próximos meses para conformar algunas SSD de mayor rendimiento.

Vía: Guru3D.