Tesla ha centrado el éxito de su modelo de negocio en la creación de una gigafábrica en la que produce las baterías que se usan en sus coches. La idea de esta fábrica es la de crear baterías a un precio reducido que si tuviera que buscar proveedores, pero también la de asegurarse el suministro de las mismas porque el mercado de las baterías sigue con una alta demanda.

La actual gigafábrica, llamada Gigafactory 1, está situada en el estado de Nevada y suministra baterías a la fábrica de ensamblaje de vehículos de al estadounidense California. Hay otra en China, en Shanghái, pero no se dedica solo a la producción de baterías sino también al ensamblaje de los vehículos. La Gigafactory 2 está situada en el estado de Nueva York y se dedica a la producción de paneles solares.

La tercera gigafábrica, que tendrá el nombre probablemente de Gigafactory 4 porque la de China es la Gigafactory 3, estará situada en Alemania, y más específicamente cerca de Berlín. Con este anuncio la compañía ha indicado, en boca de su director ejecutivo Elon Musk, que «estamos acelerando nuestros esfuerzos de levantar la gigafábrica europea y esperamos tener una ubicación exacta en los próximos meses».

También habrá un centro de investigación y diseño de productos en Berlín, porque «todo el mundo sabe que la ingeniería alemana es sobresaliente, y es uno de los motivos por los que ubicaremos la nueva gigafábrica en Alemania».

El anuncio llega en un momento en el que la compañía ha batido récords de producción y entrega de vehículos, con 87 048 y 95 356 unidades respectivamente, y le ha servido para ahuyentar el espantajo de quedarse sin dinero en sus cuentas bancarias. Aun así, para la envergadura de Tesla solo dispone de 5000 millones de dólares disponibles, y el resto son activos.

Vía: Ars Technica.