Apple ha renovado nuevamente su portátil estrella este 2019, aunque se trata de una renovación de algo más de calidad. No estéticamente, que se mantiene igual, sino de componentes. El nuevo MacBook Pro incluye una mejorada pantalla de 40.6 cm (16 pulgadas) con una resolución mayor de 1920 × 3072 píxeles, que cubre la escala amplia de color P3 y tiene 500 nits de brillo máximo.

Las opciones de procesadores incluyen un Core i7-9750H de seis núcleos, Core i9-9880H y Core i9-9880HK de ocho núcleos, y las de memoria van de los 16 GB hasta los 64 GB de DDR4 a 2667 MHz. En cuanto a las tarjetas gráficas, parte de una Radeon Pro 5300M y puede pasar a una Radeon Pro 5500M de 4 GB u 8 GB de GDDR6. Puede incluye desde 512 GB hasta 8 TB de SSD de tipo PCIe 3.0 ×4.

El tamaño del portátil, hecho íntegramente de aluminio, es de 357.9 mm × 245.9 mm × 16.2 mm con un peso de 2 kg, que es algo más que el modelo anterior de pantalla de 15.4 pulgadas, y se sale de lo que son los ultraportátiles. Engorda en torno a los 200 g, es medio centímetro más grueso y un centímetro más ancho.

El cambio se debe a añadir más refrigeración para lo que incluye —un 35 % más de disipador para un 28 % más de flujo de aire—, porque de hecho el cargador que se proporciona es de 96 W en lugar de 85 W como en los modelos anteriores. Se conecta a alguno de los cuatro puertos Thunderbolt 3 que incluye, y tiene también uno de 3.5 mm. La batería es de 100 Wh para hasta once horas de reproducción de vídeo a través de wifi, la cual es de tipo 802.11ac y tiene también Bluetooth 5.0.

Un cambio importante de este nuevo Mac es el del teclado. Finalmente la compañía ha dejado de lado los interruptores de mariposa que tan malísimo resultado han dado —son horribles para teclear mucho con ellos— y los cambia por unos tradicionales de tijera con 1 mm de recorrido. Modifica la barra táctil superior, Touch Bar, reduciendo su tamaño lateral para incluir ahora sí una tecla de escape dedicada y separa también el lector de huellas y botón de arranque en la parte derecha. Mantiene el panel táctil con sensores de presión Force Touch.

En cuanto a los altavoces, los ha mejorado sustancialmente para darles mayor potencia, con un sistema de seis altavoces con sistema de cancelación de vibraciones, y una disposición de tres micrófonos de calidad de estudio. Mantiene la cámara FaceTime HD en la parte superior de la pantalla.

Su precio parte de los 2699 euros por un Core i7-9750H, 16 GB de RAM, 512 GB de almacenamiento y Radeon Pro 5300M de 4 GB.