La música bajo demanda supone hoy día la mayor fuente de ingresos para las discográficas, a pesar de las diferencias que estas suelen tener con los distintos servicios de este tipo en relación a las compensaciones a recibir. La venta en formato físico sigue suponiendo una parte cada vez menor de sus ingresos, aunque tanto el CD como el vinilo se resisten a desaparecer.

La Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos ha hecho público en su informe de 2017 los detalles de los ingresos del sector durante el pasado año. Por primera vez desde 2011, las ventas en CD y vinilo superaron a las descargas digitales, aunque no da explicaciones de a qué se debe. Puede ser nostalgia, o la experiencia de sonido que ofrece, entre otras posibles causas.

Aunque las ventas físicas sean superiores a las descargas digitales, las ventas han caído en general durante 2017 con respecto a 2016, aunque la música en soporte físico solo perdió un 4 % de un año a otro en ventas, comparado con el 25 % de las descargas digitales.

Obviamente, la reducción de las descargas digitales ha redundando en el beneficio de la música bajo demanda, la cual no ha dejado de crecer desde 2014, con subidas de más del 50 % algunos años. Hoy en día representa el 65 % de los ingresos para las discográficas, y parece que van a ser el futuro a corto plazo de la industria. Si en algún momento la venta final de música vuelve a tener el lugar que tuvo durante más de un siglo es algo que parece cada vez más improbable.

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Vía: SlashGear.