Nintendo ha tenido un éxito arrolandor con su consola Switch, en parte por ser una consola híbrida de portátil y sobremesa, y por otro gracias a los juegos que la están acompañando este año. Super Mario Odyssey y The Legend of Zelda: Breath of the Wild son auténticos juegazos. Pero durante la mayor parte del año Nintendo ha estado corto de existencias de la consola, y ha ido corrigiendo el rumbo.

Para su actual año fiscal, que termina en marzo de 2018, ha conseguido aumentar lentamente la producción, con un objetivo de vender en torno a 16 millones de unidades. Pero para el siguiente año fiscal, que comienza en abril de 2018, la compañía estaría buscando aumentar la producción a entre 25 y 30 millones de unidades.

Es casi el doble de las que va a producir este año fiscal y, en la parte superior de la estimación, casi cuatro veces la producción inicial esperada, que era de 8 millones para todo el año fiscal 2018. Nintendo parece que no quiere correr riesgos para el año que viene, teniendo suficientes Switch para vender a cualquiera que quiera comprarla. Además, una vez pasada la época navideña es más probable que empiecen a surgir las ofertas para comprar una Switch a precio inferior, lo que podría ser el objetivo de Nintendo.

Cuantas más produzca y venda, más se reducen los costes y más aumentan los márgenes de beneficio, los cuales pueden usarse para fomentar aún más las ventas de la consola. En 2018 también van a ponerse en las estanterías títulos de las franquicias Pokémon y Metroid, entre otros muchos títulos de primera línea tanto de Nintendo como de terceros.

Pero a su vez, la compañía no sabe si después de este tirón inicial la consola va a seguir vendiéndose igual, por lo que podría ser un problema el aumentar tanto la producción. En su mejor año, la PlayStation 2 vendió 22 millones de consolas, por lo que la estimación de ventas de Nintendo, de confirmarse, romperían las ventas anuales de cualquier otra consola. El resultado de esta apuesta por la Switch se conocerá después de las navidades de 2018.

Vía: Ars Technica.