MSI ha sido el primer fabricante en anunciar la incorporación de procesadores Coffee Lake de sobremesa a uno de sus equipos, y ha sido con el nuevo Vortex G25. Este mini-PC con una estética en la línea de MSI, con carcasa negra y remates en rojo, con alguna que otra franja de iluminación, tiene un tamaño de 279 × 331 × 43 mm (al. × an. × pr.) y un peso de 2.5 kg. No es el mini-PC más pequeño del mercado, pero incluye un hardware potente.

Las opciones de procesador incluye un Core i3-8100, Core i5-8400 y Core i7-8700, y el de las tarjetas gráficas una GTX 1060 de 6 GB (G25-8RD) y una GTX 1070 de 8 GB (G25-8RE). Incluye memoria DDR-2400, aunque la placa base tiene un chipset Z370 con cuatro bancos de memoria para un máximo de 64 GB. También dispone de dos ranuras M.2 2280 y una bahía de unidad de 2.5 pulgadas, y se ofertará con distintos tipos de almacenamiento, meclando discos duros y SSD.

Dispone de cuatro USB 3.0, un Thunderbolt 3, un USB 3.1, dos de audio de 3.5 mm, dos HDMI 2.0a, salida de audio óptica, un Ethernet, wifi 802.11 ac y Bluetooth 4.1. Utiliza una fuente de 330 W, e incluye los enganches VESA para anclarlo detrás de un monitor. Dispone de los habituales códecs de sonido de alta calidad más el software Nahimic. Se vende junto a una pena para posicionarlo verticalmente sobre la mesa.

El modelo con un i5-8400, 16 GB de RAM, 256 de SSD SATA3 y 1 TB de disco duro con la GTX 1060 de 6 GB cuesta 1499 dólares. Debido a la potencia notablemente aumentada para juegos de este i5, es una opción de procesador muy aconsejable para mover la GTX 1070. La opción de Core i7-8700 con 32 GB de RAM, dos SSD de 250 GB en RAID de tipo PCIe y 1 TB de disco duro, más la GTX 1070 cuesta 2459 dólares.

Vía: Hot Hardware.