Los gobiernos de los países de la Unión Europea están empezando a tomar medidas contra las empresas estadounidenses que tratan de actuar como en su país, principalmente a través de multas. Facebook ha sido la última empresa en ser multada, esta vez en España.

La Agencia Española de Protección de Datos le ha impuesto una multa a Mark Zuckerber de 1.2 millones de euros varias violaciones de la ley vigente a la hora de recabar datos sobre la actividad de los usuarios. La cantidad a pagar se divide en tres conceptos, dos por faltas graves y una por una falta muy grave.

La AEPD ha descubierto que Facebook ha estado recogiendo, entre otros datos, información sobre la ideología política, creencias religiosas o los hábitos de navegación del usuario, sin obtener el consentimiento adecuado de los usuarios y sin informar del uso que hacen de ellos o su propósito. Por no informar debidamente, lo que bajo la ley española se considera una falta muy grave, la multa ha sido de 600 000 euros. Las dos faltas graves han sido sancionadas con 300 000 euros cada una.

A parte de lo anterior, se han encontrado que el uso que hacen de las cookies también incumple la ley vigente. La compañía hace seguimiento de la información mediante cookies, sin informar debidamente de ello. Para los usuarios registrados, se hace un seguimiento de su actividad incluso cuando no han accedido a la web de Facebook. Pero, además, también siguen la actividad de los usuarios que no están registrados en la red social a partir de las webs de terceros que incorporan el botón Me gusta.

Por si esto no fuera suficiente, la AEPD se ha encontrado con que desde Facebook no borran la información del usuario una vez han dejado de emplearla, guardándola y empleándola posteriormente. Además, si un usuario pide que se elimine la información, como cuando elimina la cuenta, aún se mantiene la información por 17 meses. El uso que hacen de la misma no está muy claro, pues parte es para publicidad y el resto para otros propósitos sobre los cuales la compañía no ha revelado nada.

Desde Facebook han indicado que van a apelar la multa y que se rigen por la legislación irlandesa de protección de datos. En su declaración, han manifestado que valoran la oportunidad de colaborar con la agencia para reforzar la seriedad con la que se toman la privacidad de los usuarios.

La multa puede parecer ridícula en relación a los ingresos de la compañía, pero esto puede cambiar a partir del próximo mayo cuando entren en vigor las nuevas leyes europeas sobre protección de datos, pues incluye multas de hasta el 4 por ciento de los ingresos mundiales de las compañías infractoras. Facebook está analizando la nueva legislación, habiendo indicado que busca contratar un director de protección de datos, algo a lo que estas leyes obligan.

Vía: Tech Crunch.