Entre los proyectos más curiosos en los que está trabajando el ejército de los EE. UU. se encuentra el despliegue de microdrones desde cazas, en cantidades de decenas de ellos. El objetivo del proyecto es utilizar los microdrones Perdix para confundir al enemigo y bloquear las señales de los radares.

Estos microdrones crean un enjambre, en el que su inteligencia está distribuida entre todos los componentes y piensan como si fueran un solo organismo vivo, con un solo propósito, y reaccionando a los demás microdrones. En las pruebas realizadas en la población de China Lake (California) despliegan un total de 103 microdrones. Con solo el ruido que hacen ya serviría para desconcertar al enemigo en tierra.