Los drones son un problema creciente para la seguridad en eventos y espacios públicos, y la policía quiere estar preparada para los malos usos que se les pueda dar. Por eso quieren formas discretas de hacer aterrizar drones no autorizados sin tener que disparar balas y alarmar a los ciudadanos cercanos o causando daños colaterales.

La mejor forma de hacerlo por ahora es con DroneDefender, un rifle que es capaz de incapacitar a un dron situado hasta a 400 metros de distancia. Funciona como si fuera un inhibidor de frecuencia portátil en cono de 30º (Wi-Fi, Bluetooth y otras bandas ISM), por lo que el dron al que se apunte pensará que ha salido del alcance del dueño y por tanto hará lo que esté programado para hacer, que generalmente será aterrizar suavemente.

También inhibe las frecuencias de GPS y similares, ya que muchos drones funcionan de manera semiautónoma siguiendo una ruta preestablecida. Por tanto también evitará que se pueda detonar por radiofrecuencia en caso de que terroristas lo usen para depositar o dejar cargas explosivas rápidamente sin llamar demasiado la atención. Puede operar durante cinco horas y está listo para usarse en 0,1 segundos después de encenderlo, con un peso de medio kilo.

Battelle Innovations comenzará la venta del DroneDefender en 2016, y también permitirá solicitar formas personalizadas para el rifle.

Vía: Digital Trends.