Las impresoras 3D ya han demostrado su valía para aplicaciones médicas, fundamentalmente en la creación de prótesis y reproducciones anatómicas que son de gran utilidad para que tanto profesionales como estudiantes puedan realizar prácticas.

En esta ocasión, la beneficiada ha sido Cassidy, una gatita de la Columbia Británica que fue rescatada por la asociación Tiny Kittens. Cuando Shelly Roche encontró a la gatita, ésta no podía ni andar, así que puso un mensaje en Facebook solicitando ayuda.

En cuanto John Messmer e Isaiah Walker, del colegio de secundaria Walnut Grove se enteraron de este hecho, se lanzaron a modelar una silla 3D para gatitos, imprimirla y ponerla a disposición de Cassidy.

Podéis ver a Cassidy en el canal que Tiny Kittens tiene habilitado. Según sus cuidadores, está muy feliz empleando su silla de ruedas y los creadores del proyecto están dispuestos a seguir con él, para que Cassidy pueda seguir empleándola según vaya creciendo.

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