Las compañías tecnológicas nos quieren vender el coche conectado como el próximo gran paso en la comodidad del urbanita medio. Pero como todo, llevar internet a todos los dispositivos, grandes y pequeños, suele chocar frontalmente con el hecho de que no hay sistema cien por cien seguro.

El último en comprobarlo ha sido Fiat Chrysler, que ha tenido que llamar a talleres a nada menos que 1.4 millones de sus vehículos conectados en todo el mundo. Un fallo de seguridad en su software permite que se obtenga el control remoto de los coches, pudiendo acelerar, frenar o incluso en algunos casos la dirección del coche para llevarlo directo a la cuneta.

Algunos de los modelos afectados son el Dodge Ram, Dodge Challenger, Dodge Viper, Jeep Cherokee y Grand Cherokee. El jaqueo remoto se hace posible a través de una vulnerabilidad en el sistema de infoentretenimiento de los vehículos.

Vía: Ars Technica.