NFC es esa tecnología amada por unos y odiada por otros. A pesar de su utilidad, sus detractores siempre sacan a relucir el tema de la seguridad. Es por eso que los métodos de pago por NFC aún no son demasiado populares (y porque a las tiendas les cuesta adaptar sus sistemas de pago, y no digamos fuera de EE.UU). Ahora la seguridad de la tecnología NFC vuelve a ponerse en duda debido a unos pequeños chips.

Seth Wahle ha conseguido durante una conferencia sobre seguridad hackear un móvil con Android con tan solo pasar la mano por encima (cual Jedi) gracias a la conexión NFC del teléfono y un pequeño chip NFC que se ha implantado en la mano. En la demostración, al tocar el dispositivo se envía un mensaje al teléfono a través de NFC que abre el navegador con una determinada URL en la que se descarga automáticamente un archivo, que si se instala, se logra obtener el control del teléfono. Además ha enseñado un método por el cual, de nuevo vía NFC, se puede conseguir acceso a la cámara del teléfono y a diversos sensores del mismo.

nf_microchip-dogs_feb7

Estos chips, que apenas miden unos milímetros y se encuentran recubiertos por un cristal biocompatible, son fácilmente implantables debajo de la piel haciéndolos prácticamente indetectables. Una de las ventajas de esta tecnología es que no se requiere ningún tipo de aporte de energía a los chips implantados, ya que esta la proporcionaría el teléfono o dispositivo que se conecta al chip NFC. Como ventaja, el poco rango de distancia que requiere el NFC para funcionar, unos 20 cm, por lo que hay que estar realmente cerca para poder realizar cualquier interacción con los chips.

¿Motivo de preocupación? Bueno, la brecha está ahí y tanto Google como Apple hacen grandes esfuerzos para tapar todos los agujeros de seguridad que se van encontrando. Está claro que la única forma de no sufrir estas vulnerabilidades es dejar a nuestro teléfono ciego y sordo: sin conexión a Internet, sin Bluetooth, sin NFC. Si hay una puerta de salida, hay una puerta de entrada. Pero, ¿para qué queremos un móvil si hace lo mismo que un ladrillo?

Así que ya sabéis: si alguien en el metro se frota demasiado contra vosotros, rezad para que tenga un chip NFC implantado en algún lado.

Vía: ExtremeTech.