Si hay un claro ejemplo de secretos que no lo son, ese es sin duda el nuevo HTC One (M8 ó 2014, lo que prefiráis). Soy de la opinión que todas las filtraciones sobre su hardware y los vídeos mostrándolo han contado con el beneplácito de la compañía taiwanesa, sobre todo por que fue hace un mes cuando Sony y Samsung presentaron sus nuevos buques insignia. Con esas filtraciones se han dado tiempo para que salga de fábrica y tenerlo listo para vender hoy mismo.

Y es que algunas veces ser el último en presentar un buque insignia en el mundo de los smartphones es bueno. El nuevo HTC One (M8) cuenta con el hardware que ya os comentábamos ayer (filtración, por supuesto): procesador Snapdragon 801 a 2,3 GHz, 2GB de RAM, batería de 2.600 mAh (parece un poco pequeña), WiFi 802.11a/b/g/n/ac de doble banda, 16/32GB de almacenamiento interno, pantalla de 5 pulgadas con resolución 1920x1080 píxels, y prescinden de los botones físicos.

Las dimensiones del teléfono son más grandes: 146,3 x 70,6 x 9,35 milímetros. Para hacernos una idea, el iPhone 5S mide 123.8 x 58.6 x 7.6 mm, el Galaxy S5 142 x 72.5 x 8.1 mm, y el Xperia Z2 146.8 x 73.3 x 8.2 mm. Afortunadamente las compañías se han quitado de la cabeza la tontería de presentar el terminal más fino del mundo y en su lugar están optando por meterles mejor hardware (que eso sí es útil).

El terminal está fabricado en su mayor parte en aluminio, y en la parte posterior tendremos la Duo Camera, dos cámaras que sirven para dar profundidad de campo a las fotos después de hacerlas, y un doble flash LED. Curioso, pero no sé si será muy útil para la mayoría de los usuarios. El terminal también cuenta con lector de tarjetas microSDXC de hasta 128GB, y mejorados altavoces estéreo BoomSound.

La cámara trasera sigue siendo de 4 megapíxels pero HTC los llama Ultrapíxels por que capturan mejor la luz, y que en esta ocasión han mejorado mucho la calidad de los colores, brillo y contraste de las fotos que saca, pero sigue siendo insuficiente para decir que es una cámara que nos gustaría usar (según todas las reviews que han aparecido de golpe, ya que el teléfoo sale a la venta hoy mismo). Cuenta con HTC Sense 6.0, la capa de personalización de la compañía, con mejoras que esperamos poder comentaros en breve. También han incluido una nueva aplicación Sense TV, Zoe, y un modo más interesante de ahorro extremo de energía (necesario para sus 2.600 mAh de batería, aunque está en la línea de lo que tiene el Galaxy S5).

Ese modo de ahorro de energía extremo simplifica completamente la pantalla de inicio del teléfono, y aseguran que, en ese modo, podría durar 2 semanas con la batería al 100%, o por ejemplo 15 horas con tan solo un 5% restante. Algo similar a lo que hemos visto en el Galaxy S5 hace un mes. En cuanto a BlinkFeed, Sense TV y Zoe, son ahora aplicaciones independientes y se podrán actualizar desde, supongo, Google Play o descargando el APK desde la página de HTC. Buena idea teniendo en cuenta lo que tardan en realizar las actualizaciones de Android fabricantes y operadoras.

El nuevo HTC One estará disponible prácticamente en más de 100 países antes del 10 de abril por 650 dólares (729 euros en España), y llegará con Android 4.4.2.