Recuerdo con emoción cuando siendo adolescente me dejaron uno de los libros de Dragonlance y simplemente no podía dejar de leerlo. Lo bueno de Dragonlance es que si te gusta la saga, vas a tener para rato, porque rozan las 200 publicaciones que tienen lugar en este mundo y eso sin contar los comics, las películas, los videojuegos, las miniaturas o los libros para jugar a rol; entre otros productos.

Pero claro, un recuerdo es un recuerdo, y ya pasé una vez por esa sensación de “cómo me gustaba Mazinger Z de pequeño, voy a volver a verlo” y a los 5 minutos estoy poniendo otro capítulo a ver si es que ese no era el bueno, y otro, y otro y... ¿pero qué le veía yo a esta serie de pequeño?

Así que, antes de recomendar nada, me he permitido el lujo de releer la trilogía que está considerada como ideal para empezar, Las crónicas de la Dragonlance, y bueno, si estoy dedicando tiempo a escribir este artículo os podéis imaginar porqué es.

Las crónicas de la Dragonlance

Las crónicas de la Dragonlance está compuesta por tres libros: El retorno de los dragones, La Tumba de Huma y La Reina de la Oscuridad. También es fácil encontrar los tres libros en un único volumen. Escritos por Margaret Weis y Tracy Hickman, fueron los primeros de una saga a la que seguirían muchos otros libros y un buen montón de productos adicionales. En la imagen podéis ver uno de los videojuegos, concretamente Champions of Krynn.

La historia de la Dragonlance comienza con un grupo de aventureros compuesto por Tanis “el Semielfo”, Sturm Brightblade, Caramon Majere, Raistlin Majere, Flint Fireforge, Tasslehoff Burrfoot y Kitiara Uth-Matar (puede que no te suenen de nada, pero corres el riesgo de acabarte enamorando de ellos).

Habían partido hacía cinco años para buscar pruebas de la existencia de los antiguos dioses. Al volver, la ciudad en la que vivían está controlada por una extraña orden religiosa y que no todos los que partieron habían podido presentarse a la cita del regreso… Y hasta aquí puedo contar. Si queréis extractos (para mí no dejan de ser un destripe) los podréis encontrar a miles en Google.

Un auténtico best-seller

Con esta pequeña introducción, ya os podéis hacer una idea de la existencia de libros que narran lo que ocurrió en esos cinco años atrás, libros que narran historias particulares de cada personaje, otros que van mucho más atrás en el tiempo, libros inspirados en este mundo pero que no tienen nada que ver con la historia de los personajes y, evidentemente, los que narran el futuro.

Se estima que se han vendido unas 4 millones de copias de Las Crónicas de la Dragonlance en todo el mundo hasta el momento, lo que le convierte en todo uno de los libros mejor vendidos. En Japón, una de las editoriales del grupo Kadokawa, inició en 2009 la publicación de las novelas acompañadas de ilustraciones de los personajes con una estética manga, como podéis ver en la siguiente imagen.

En cuanto al resto de libros que surgen a partir de esta trilogía, todos los principales fueron escritos por Weis y Hickman, aunque han sido numerosos los autores de relevancia que han contribuído a la saga: Richard A. Knaak (escritor de las novelas de Diablo y Warcraft), Douglas Niles (escritor de los tres primeros libros de “Reinos Olvidados” y diseñador de juegos de rol ), Roger E. Moore (editor de la revista Dragon Magazine y fundador de la revista Dungeon Magazine), entre muchos otros escritores e incluso diseñadores de videojuegos como Chris Pierson que tuvo un papel relevante en el desarrollo de Asheron's Call y The Lord of the Rings Online.

La traducción al español es bastante buena y se nota que la gente que traducía sabía lo que estaba haciendo, no como en el caso de las ediciones de la serie de Dune que tengo por ahí, de la que lo mismo os hablo también otro día.

Curiosamente, la idea de Dragonlance surgió a principios de los 80 como un mundo desarrollado de forma profesional para servir de escenario al juego de rol Dragones y Mazmorras. Las novelas han inspirado todo tipo de trabajos fuera del ámbito, además de los ya mencionados comics, películas, juegos de PC y de mesa, podemos mencionar como curiosidad que inspiraron la canción Wishmaster de Nightwish y la de The Soulforged de Blind Guardian, entre otras de otros grupos de Heavy Metal... épico, cuál si no.