El sector de los videojuegos está de hundimiento, y afecta a estudios grandes y pequeños por igual. Supermassive Games no es un estudio pequeño, tampoco es uno indi como he leído en algún sitio, porque es una subsidiaria de una empresa danesa y ha participado en decenas de juegos para Sony y Bandai Namco. Pero el lanzamiento de Directive 8020 llega en un momento en el que el sector está saturado, no ha tenido el éxito esperado, y el estudio va a tener que despedir a 75 empleados.
Los últimos datos, que son de 2023, situaban la plantilla en unos 350, por lo que supondría en torno al 22 % de ella. La recepción del Directive 8020 fue tibia entre los críticos, que más bien destacaban los gráficos y la ambientación, y con los usuarios quejándose de la mala jugabilidad y la falta de desarrollo de los personajes y de la historia. Así que, bueno, ha sido un fiasco de ventas, probablemente por no conectar en los avances con el grueso de los jugones. Ciertamente no me llamó nada la atención. Con el juego en el mercado, tampoco ha conectado con los jugones.
Vía: TechPowerUp.