Razer pone el foco en los profesionales con su renovada Kiyo v2 Pro, la cual es una cámara web que es capaz de grabar a 4K y 60 f/s. Como ocurría con la Kiyo v2, una ventaja adicional es que tiene acceso a Camo Studio, un programa con el que se podrá sacar el máximo provecho a su sensor Starvis 2. Para sacarle el máximo provecho se seguirá usando Synapse, aunque su PVPR de 320 euros lo enfoque totalmente a profesionales que le puedan el máximo provecho.

Desembalado y características

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La Kiyo v2 Pro de Razer llega en la habitual caja con colores negro y verde que usar la compañía para sus productos. Destaca en su portada su grabación a 4K y 60 f/s, y que integra un sensor Starvis 2 de Sony. En la parte posterior da más características de la cámara, incluido el autoencuadre, su tapa de privacidad o que graba en HDR, entre otros.

Al abrir la caja se ve la cámara con la lente debidamente protegida, y está insertada en una bandeja de espuma. Debajo de esta se encuentra una caja en la que está el manual de usuario, unas pegatinas del logo de Razer, y un cable de dos metros de bastante grosor con dos USB-C. He probado a usar la cámara con varios cables USB-C, pero algunos no funcionaban y otros lo hacía erráticamente. Ante la duda, lo más seguro es usar el cable que proporciona Razer.

Esta cámara tiene un cuerpo alargado en cuyos extremos hay un micrófono, y en el centro hay una gran zona circular con la cámara. El borde de la misma es una rueda que permite abrir y cerrar la tapa de privacidad que integra. Esto permite ver rápido si la cámara puede grabar algo o no. Los micrófonos graban a 16 bits y 48 kHz y son omnidireccionales.

En la parte inferior hay goma antideslizante y hace de contrapeso. También tiene un agujero para enroscarla en ciertos tipos de soportes para cámaras. Hay que jugar un poco con el soporte y la inclinación de la cámara para dejarla en un punto en que esté estable encima del monitor, pero es muy fácil de conseguir. En la parte trasera hay una toma USB 3.0 tipo C para el cable incluido.

La cámara incluye un sensor STARVIS 2 de Sony con una resolución de 8.3 Mpx y sensor de 1/1.8˝. Permite grabar vídeo a 4K, QHD, FHD y HD a 30 f/s o 60 f/s. Tiene una apertura apertura ƒ/1.9 y distancia focal de 4.8 mm (24 mm en formato completo).

Tiene un autoenfoque bastante resultón con un desenfoque suave tipo DSLR, además de que detecta bien cuando se acerca algún objeto a la cámara. El HDR es igualmente bueno. En general la calidad de la cámara es muy buena, y en este modelo no da ningún problema la grabación y uso a 4K y 60 f/s, que es la gracia de la cámara —y que es por lo que se están pagando 320 euros por ella—.

Programa de configuración

Vídeo

La configuración del Kiyo v2 se puede hacer a través de dos aplicaciones: Synapse 4 y Camo Studio. Esta última es una herramienta especializada para tareas del día a día, y funciona en bastantes aspectos mejor que la utilidad de Razer, aunque no es necesaria. Eso sí, con la cámara se incluye una licencia para Camo Studio Pro, así que sería la mejor opción para sacarle el máximo provecho.

El uso de esta aplicación hace que la cámara se pueda utilizar en macOS sin problema, y es como principalmente la he utilizado durante el tiempo que la he probado. Además, la versión de macOS de Camo Studio funciona bastante mejor que en Windows, con mejor asignación de permisos a nivel del sistema operativo, y algunas particularidades que están mejor resueltas.

Sea como sea, al final entre Synapse 4 y Camo Studio no hay tantas diferencias a la hora de utilizar y configurar la cámara, pero las hay. Camo Studio está mejor organizada, permite una selección más simple del formato en que se quiere grabar vídeo, o los efectos están mejor repartidos así como el recorte de la zona que se quiere mostrar. Aun así, Razer ha mejorado Synapse 4 para la Kiyo v2 Pro, pero en general se mantiene más simple que Camo Studio.

Conclusión

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La Kiyo v2 Pro es una mejora más que buena del modelo anterior, sobre todo porque ahora sí graba a 4K y 60 f/s, que era algo que se echaba en falta de la Kiyo v2, aunque incrementa sustancialmente el precio de esta Kiyo v2 Pro. A cambio, mejora en ciertos terrenos, más allá de la propia calidad de imagen o el uso de DLSR, como el HDR.

Para sacarle el máximo provecho sirve bien Camo Studio, aunque Synapse 4 pueda servir mejor para ciertas tareas, o cuando solo se necesita las cosas básicas de la cámara. Me ha dado algún problema a la hora de puentear todo el audio a través de Camo Studio para mejorar su calidad porque introduce latencia, aunque puede haber algún otro problema de fondo, como es macOS 27.

El sensor STARVIS 2 se nota mucho a la hora de grabar a 4K, y ahí es donde reside la ventaja de gastarse los 320 euros de PVPR de esta cámara. No es un modelo generalista, sino uno para profesionales, principalmente locutores, que con las características del software y el hardware van a tener difícil encontrar algo claramente mejor, y en todo caso las alternativas tendrían un precio similar.

Además, graba bien en cualquier situación de iluminación, el HDR hace una buena labor, y el micrófono omnidireccional funciona de manera adecuada aunque no sea una maravilla precisamente por ser omnidireccional. En interiores con poca luz hace una labor estupenda, sin introducir prácticamente ruido por el posprocesado que se hace de las imágenes con Camo Studio, por ejemplo.

Así que juntando la calidad del sensor, la estupenda fabricación, el sistema de fijación en monitores, sus características a nivel de software como el autoencuadre, o la propia tapa de privacidad, se trata de lo mejor de lo mejor de la compañía para locutores, que es un sector para el que sigue expandiendo su catálogo a buen ritmo y con buenos dispositivos.

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Puntuación

9.5

sobre 10