El ancho de banda de los conectores de vídeo se queda corto a medida que suben las resoluciones y las tasas de refresco, y HDMI y DisplayPort lo van ampliando por turnos. El último movimiento es de HDMI, que con el nuevo HDMI 2.2 dobla el del HDMI 2.1, de 48 a 96 Gb/s, y supera así los 80 Gb/s del DisplayPort 2.1. La especificación se enseñó en el CES de 2025 y se publicó en junio de ese año.

Con ese ancho de banda, HDMI 2.2 puede transportar vídeo 4K sin comprimir hasta a 240 Hz, u 8K en RGB sin comprimir a 60 Hz. Alcanza también 4K y 480 Hz, pero con submuestreo de crominancia a 4:2:0 La gracia de no comprimir es que se evita DSC que puede dar problemas visuales, aunque seguirá disponible para los modos más exigentes. También añade el LIP (Latency Indication Protocol), pensado para ajustar mejor la sincronización entre el audio y el vídeo.

Eso sí, para alcanzar esos 96 Gb/s hará falta un cable nuevo, los marcados como Ultra96. Como viene siendo habitual, HDMI apunta sobre todo a televisores de gama alta, consolas y equipos de cine en casa, mientras que el DisplayPort sigue siendo lo más apropiado en los monitores de PC.

Tampoco es algo para ahora mismo, porque los primeros dispositivos compatibles se esperan para 2027 y las tarjetas gráficas no lo traerán hasta finales de ese año o más adelante. Así que de momento no hay prisa, porque casi no hay contenido 8K y el HDMI 2.1 actual ya cubre de sobra lo que la mayoría necesita, que es 4K a buena tasa de refresco.

Vía: TechSpot.