La estrategia del Gobierno japonés de erigir una fundición propia es la forma adecuada de abordar el problema que supone que solo Taiwán y EUA tengan la capacidad de producir con litografías punteras. Mientras, en la UE se conforman con atraer fundiciones extranjeras, pero sin coseguirlo por la coyuntura económica y la situación geopolítica. Rapidus es el nombre de la nueva fundición puntera que empezará a producir en masa el próximo año, aunque las pruebas de producción reales serán previsiblemente este año. Para ello, el Gobierno japonés ha inyectado otros cientos de millones a la empresa, junto a otras compañías, sumando 1700 M$ más de inversión.

Rapidus asegura que está en conversaciones con más de sesenta clientes, aunque muchos de ellos son las empresas a las que pertenece la fundición (Sony, NEC o Toyota) o las filiales de estas. Pero esa es la idea: abaratar costes, y que toda la producción se quede en casa. Además, Japón es uno de los principales productores tanto de electrónica como de productos litográficos, como líquidos que se usan en el proceso litográfico, o diversa maquinaria usada en el complejo proceso de crear una oblea.

El acuerdo cerrado con el Gobierno japonés le da un 10 % de los derechos de votos en las tomas de decisiones de la compañía. La inversión también procede de una treintena de empresas, entre ellas las ocho iniciales (Sony, NEC, SoftBank, etc.).

Vía: Tom's Hardware.