Las cámaras web van siendo cada vez más necesarias en el hogar debido al teletrabajo y las ganas de emitir que tienen algunos, así que Razer sigue evolucionando sus cámaras para los locutores. La Kiyo v2 es un modelo para la parte alta de la gama media del sector, y no le falta de nada. Incluso tiene una licencia de Camo Studio Pro para aquellos que quieran simplificar su integración en otras aplicaciones como Teams.

Desembalado y características

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La Kiyo v2 de Razer llega en la habitual caja con colores negro y verde que usar la compañía para sus productos. Destaca en su portada su grabación a 4K y 30 f/s, y que está orientada a creativos. Por la parte inferior da más características de la cámara, incluido el autoencuadre por IA, su tapa de privacidad o que graba en HDR.

Al abrir la caja se ve la cámara debidamente protegida y embutica en una bandeja de espuma. Debajo de esta se encuentra el manual de usuario, unas pegatinas del logo de Razer, y un cable de dos metros de bastante grosor con dos USB-C.

Esta cámara tiene un cuerpo alargado en cuyos extremos hay un micrófono, y en el centro hay una zona circular con la cámara. El borde e la misma es una rueda que permite poner y quitar la tapa de privacidad que integra, lo cual es muy práctico, y además que así se ve rápido si la cámara puede grabar algo o no. Los micrófonos graban a 16 bits y 48 kHz y son omnidireccionales.

En la parte inferior hay goma antideslizante y hace de contrapeso; también tiene un agujero para enroscarla en ciertos tipos de soportes para cámaras. Hay que jugar un poco con el soporte y la inclinación de la cámara para dejarla en un punto en que esté estable encima del monitor, pero es muy fácil de conseguir. En la parte trasera hay una toma USB 3.0 tipo C para el cable incluido. Necesita una alimentación de 5 V y 900 mA.

La cámara incluye un sensor STARVIS de Sony con una resolución de 8.3 Mpx y sensor de 1/2.8˝. Permite grabar vídeo a 4K y 30 f/s, QHD y 30 f/s, FHD 24/30/60 f/s, y HD a 30/60 f/s. Tiene una apertura apertura ƒ/1.7 y distancia focal de 3 mm (20 mm en formato completo). El ángulo de visión es de 93 grados.

Tiene autoenfoque bastante resultón con un desenfoque bastante suave tipo DSLR, además de que detecta bien cuando se acerca algún objeto a la cámara. El HDR es igualmente bueno. Aunque es más situacional, en la mayoría de ocasiones debería mejorar la calidad de imagen.

Programa de configuración

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La configuración del Kiyo v2 se puede hacer a través de dos aplicaciones: Synapse 4 o Camo Studio. Esta última es una herramienta especializada para tareas del día a día, y funciona en bastantes aspectos mejor que la utilidad de Razer, aunque no es necesaria. Eso sí, con la cámara se incluye una licencia para Camo Studio Pro, así que sería la mejor opción para sacarle la mayor utilidad a la cámara.

El uso de esta aplicación hace que la cámara se pueda utilizar en macOS sin problema, y eso como principalmente la he utilizado en el día a día. Además, la versión de macOS de Camo Studio funciona bastante mejor que en Windows, con mejor asignación de permisos a nivel del sistema operativo, y algunas particularidades que están mejor resueltas en ella.

Sea como sea, al final entre Synapse 4 y Camo Studio no hay tantas diferencias a la hora de utilizar y configurar la cámara, pero las hay. Cam Studio está mejor organizada, permite una selcción más simple del formato en que se quiere grabar vídeo, o los efectos están mejor repartidos así como el recorte de la zona que se quiere mostrar.

Al poner un fondo, la aplicación no me parece que funcione tan bien como otras. Deja mucha estela en torno a la persona, y puede captar más fácilmente a otras personas que haya por detrás. En eso la aplicación debería mejorar, sobre todo en los tiempos de redes neuronales bastante buenas que sirven para eso. Si se tiene una RTX de NVIDIA, se podría hacer bastante mejor.

Pero sea como sea, ambas aplicaciones son más que suficientes para explotar al máximo las capacidades de la cámara y ajustar su calidad de imagen a cualquier situación lumínica, ya sea de manera automática o manual.

Conclusión

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La Kiyo v2 de Razer es una cámara web que tiene una gran calidad de imagen, con la ventaja de que puede grabar a 4K, sin irse a precios más elevados como la Kiyo Pro de hace un par de años. Hay mucha competencia en este sector de las cámaras web, pero cuando se quiere algo bueno para grabar a 4K con un software que permita sacarle el máximo provecho, no hay tantas opciones.

Synapse 4 incluye una variedad de opciones, pero Camo Studio aporta simplicidad en la integración con aplicaciones de terceros, así que es lo más valorable que le veo a la cámara. Esa licencia son 50 euros, o 100 euros por la vitalicia que es la que se da con la Kiyo v2, y se puede usar sin problemas en macOS, lo cual aumenta los potenciales compradores, o se abre a algunos con mayor poder adquisitivo, que siempre está mejor para las compañías en lo referente a estos productos más caros.

La grabación a FHD y 4K es estupenda, con buena exposición y saturación de las escenas, aunque eso es algo que se puede cambiar cuando se quiera. Siendo un sensor de Sony con HDR, no he encontrado problemas a la hora de usarla en entornos iluminados, con poca luz o más contrastada. Es especialmente buena a la hora de manejar las escenas con poca luz, en interiores de día con poca luz, o escenas más nocturnas con luz artificial. Al final la pantalla también ilumina, así que de noche sin luz artificial incluso el HDR puede hacer una buena labor.

En cuanto a los micrófonos, son de buena calidad y no captan excesivo ruido. Hoy en día, cualquier software incluirá algún tipo de filtrado de ruido o mejora de sonido, pero incluso sin ello los micrófonos omnidireccionales van a captar bien la voz, aunque no sean los mejores micrófonos del mercado.

La calidad de construcción es especialmente buena, y el diseño permite que se fije sin problemas a cualquier monitor. Incluso se mantendrá en su sitio con golpes fuertes a la mesa o al monitor. La inclusión de una tapa de privacidad que se pone girando simplemente el anillo que hay en torno a la cámara es un aspecto fundamental para los que no se fían de que les pirateen la cámara —que históricamente ha sido un coladero de seguridad—. Pero al ser una tapa integrada, es cómoda y fácil de ver si está puesta o no.

Puntuación

9.2

sobre 10

Lo mejor

  • Incluye Camo Studio Pro para simplificar su integración.
  • Gran calidad de grabación a 4K y 30 f/s, con multitud de opciones de configuración de imagen.
  • Buena implementación de HDR.
  • El precio está bastante bien para lo que es y la inclusión de Camo Studio Pro vitalicio.

Lo peor

  • Graba bien el audio, pero es un micrófono para cuando no se tenga uno dedicado mejor.