Acostumbro a llevar siempre una libreta y un bolígrafo (pluma realmente). Siempre he tenido la necesidad de escribir ciertas cosas y no es que sea un analfabeto digital, todo lo contrario. Aun así, todavía no me he cruzado con una persona, incluyendo nativos digitales que no tengan la necesidad de coger “lápiz y papel”, para determinadas tareas, como realizar un primer boceto.

Investigando sobre el tema, me percaté de la existencia de una buena cantidad de artículos científicos que exponen los beneficios de escribir a mano sobre teclear para el aprendizaje. La mayoría de estos estudios inciden principalmente en los beneficios para la memoria. Así que mientras no me demuestren lo contrario, mis alumnos seguirán teniendo sesiones de programación en papel.

Gracias al Elipsa 2E de Kobo, llevo más de un mes sin hacer gasto de papel ni tinta, tanto para escribir, como para leer; superando ampliamente mis expectativas. De hecho, he de confesar que llevaba demasiado tiempo sin leer nada que no fuera un manual técnico o un artículo de investigación y a eso también le he puesto solución.

Uno puede pensar que esto es algo que se le presupone a cualquier libro electrónico, pero yo ya llevo unos cuantos intentos y hasta ahora no había durado más de un par de semanas. Os dejo con mi análisis donde os resumo lo que considero ha marcado la diferencia.

Diseño exterior

Kobo Elipsa 2E está compuesto fundamentalmente de plástico reciclado y recuperado. El no incorporar otro tipo de materiales puede darle un aspecto menos lujoso que otros dispositivos, pero la calidad del plástico es muy buena, cosa que se aprecia notablemente tanto en el marco como en el texturizado de la parte trasera, que ayuda a evitar accidentes y hace muy cómodo su porte.

En cuanto al tamaño, como cada persona tiene distintas necesidades, las opiniones pueden ser de lo más variopintas, pero si estás acostumbrado a llevar un cuaderno, creo que el Kobo Elipsa 2E cumplirá a la perfección con tus expectativas. Su tamaño es en altura es ligeramente mayor a un cuaderno de A5 y en cuanto a la anchura le saca unos pocos centímetros, destinados a tener un marco grueso diseñado para facilitar el agarre del dispositivo. El espacio para la pantalla, de la que hablaré más adelante, también es muy similar al de una hoja de cuaderno tamaño A5.

Aunque por la ubicación del logo, este marco sugiera que debe ser agarrado con la mano derecha, se le puede dar la vuelta sin problemas y todo el contenido se adaptará. Es en el marco de este lateral donde se puede encontrar el único botón del Elipsa 2E, junto al puerto USB-C para la carga y un pequeño led de estado. Básicamente es como seguir llevando mi cuaderno, pero con muchas más funcionalidades y un peso muy reducido de tan solo 390 gramos.

Una gran pantalla en todos los sentidos

Sin lugar a dudas, la pantalla es el elemento clave de un libro digital. La elección de un libro digital sobre otro dispositivo de mayor funcionalidad como es una tablet, se fundamenta en disponer de una pantalla de tinta electrónica que te permite leer de manera mucho más cómoda y con una duración de batería muchísimo mayor.

Como se puede apreciar en la imagen de más arriba, el tamaño de la pantalla se corresponde prácticamente a una hoja de A5. La pantalla del Elipsa 2E alcanza los 26.1 cm (10.3 in), mucho más grandes que las que normalmente se ven en libros electrónicos, pero muy adecuada si se quiere sacarle partido a la funcionalidad de escritura.

En este tamaño también cabrían la mayor parte de los libros de bolsillo, y es una delicia poder ver gráficos, figuras o trozos de código a una escala similar al libro real. Si ha esto le sumas la gran cantidad de formatos que puede leer, lo único que acabarás echando de menos es esa sensación tan especial de pasar páginas. La visualización en blanco y negro es excelente y cuando abres algún documento en color, el paso a escala de grises también presenta una gran calidad.

Esta pantalla emplea la tecnología de tinta electrónica Carta 1200, con una resolución de 1404 × 1872 píxeles con una densidad de 220 PPP. En este aspecto Elipsa 2E se situaría por detrás de otros dispositivos que tienen sobre los 300 PPP, pero no he notado diferencia en mi uso diario. Además incorpora la tecnología ComfortLight Pro, que es capaz de ajustar automáticamente, y atendiendo a las preferencias del usuario, la calidez del panel y su brillo según la hora del día.

Buen potencial de sus componentes

Por más que he intentado obtener datos sobre el procesador que da vida al Elipsa 2E, lo máximo que me han dicho desde Kobo es el fabricante y su frecuencia de funcionamiento: un Mediatek a 2 GHz. No conozco el motivo del secretismo, pero en este más de un mes de pruebas lo que queda claro es que no tiene ningún problema para mover la interfaz.

Cuenta con 32 GB de almacenamiento interno, donde poder meter todo tipo de documentos y es que si en algo destaca Kobo Elipsa 2E sobre su competencia más directa, es la cantidad de formatos que es capaz de leer. Son un total de quince formatos nativos: EPUB, EPUB3, FlePub, PDF, MOBI, JPEG, GIF, PNG, BMP, TIFF, TXT, HTML, RTF, CBZ y CBR. En cuanto a fuentes incorpora 12 fuentes TypeGenius diferentes y más de cincuenta estilos de fuente

En cuanto a conectividad cuenta con wifi 802.11ac y Bluetooth, al que se podrá conectar unos auriculares para escuchar audiolibros. Su batería aguanta semanas enteras a un ritmo de uso bastante exigente.

Un lápiz con una sensación de escritura muy realista

Otro de los aspectos que más me ha sorprendido del Kobo Elipsa 2E es la facilidad con la que me he adaptado a escribir con el lápiz. Soy totalmente nefasto dibujando y mi letra está en la misma línea. Normalmente requiero un tiempo bastante considerable de adaptación para usar dispositivos de este tipo y que se entienda lo que escribo.

Os podéis imaginar mi sorpresa cuando me puse a escribir fórmulas como las fotografiadas a continuación y comprobé, no solamente que yo era capaz de escribirlas sin dificultad, sino que mi Kobo era capaz de convertirla en unos instantes sin error alguno. La primera fórmula no tiene ningún sentido, la he puesto solo para que os hagáis una idea de las capacidades, la segunda sí es real.

Es un lápiz muy ligero y cómo de usar, con el que se puede escribir de forma muy fluida y que presenta una roce al incidir sobre la pantalla que recuerda a la escritura sobre papel. Incorpora un botón con el que poder realizar acciones como el subrayado y además de la punta para escribir, su otro extremo se puede emplear como goma de borrar. El mayor problema que he tenido con este lápiz es por mi forma (bastante peculiar) de sujetar el lápiz, que en ocasiones me llevaba a realizar pulsaciones involuntarias del botón.

La batería es interna y se recarga a través de un puerto USB-C. Además Kobo incluye dos puntas de recambio y os puedo decir que tras todos estos días de uso no he percibido el más mínimo desgaste. En cualquier caso, tanto cuando se está acabando la batería, como cuando la punta no se encuentra en buen estado, el dispositivo te avisa convenientemente.

Los dos bordes anchos del Kobo Elipsa 2E disponen de una zona imantada en la que se puede acoplar el lápiz. Revisando análisis que han realizado otros medios, he encontrado personas que se quejan de este aspecto y que preferirían la colocación en el borde largo. Creo que es una cuestión de gustos, en cualquier caso, el anclaje es muy seguro.

Por otro lado, la funda, un accesorio que considero prácticamente indispensable y muy bien realizado, incluye una zona para dejar el lápiz fijo en el lateral largo. Esto implica que se podría dejar el lápiz anclado en tres de los cuatro bordes, lo cual es bastante versátil.

Programas fluidos, funcionales y con vistas de mejora

En el apartado de lectura Kobo Elipsa 2E me ha ofrecido una gran experiencia. He hecho pruebas con todos los formatos que admite y va muy ligero. En muy contadas ocasiones me he tenido que quedar esperando más de lo razonable a la carga de una página. El sistema de navegación me ha resultado muy agradable, intuitivo y eficiente.

Las funcionalidades para añadir notas y subrayar texto son muy útiles y se integran perfectamente con el sistema que emplea el libro electrónico para navegar por los documentos. Son funcionalidades que se agradecen enormemente cuando el dispositivo se emplea como herramienta de trabajo.

En lo relativo a escritura, pura y dura, más allá de tomar notas; Kobo Elipsa 2E nos permite crear dos tipos de libretas, una denominada “básica” y otra “avanzada”. La libreta básica, no lo es tanto como su nombre pudiera aparentar, ya que dispone de una buena cantidad de funcionalidades como cinco tipos de herramientas de escritura, modificación del grosor y del tono, recortar y mover secciones o modificar el fondo de la libreta, con 20 diseños distintos. Lo que no permite es identificar texto y digitalizarlo.

El entendimiento común llevaría a pensar que la libreta avanzada debería disponer de todo lo de la básica y funcionalidades adicionales. Pues no. Se trata de dos libretas distintas que hacen cosas distintas y este es el aspecto donde creo que ha patinado más la gente de Kobo.

La libreta avanzada te permite digitalizar y convertir la escritura a mano, pero no te permite realizar cosas que la básica si hace. Es más que destacable que la función avanzada no te permita recortar y mover, no te permita cambiar de fondo (aunque si el tamaño del interlineado) o que tenga cuatro herramientas de escritura en lugar de cinco. No aparece el subrayado, ¿quizás sea porque dificulta el reconocimiento de caracteres, ha sido un descuido o está en otro lugar que no he sido capaz de encontrar?

Los que estamos especializados en usabilidad, interacción persona-computador y temas afines sabemos que la gestión de las expectativas es una piedra angular. No se debe dar a entender cosas que no son, que defrauden al usuario, que le confundan o aún peor que este perciba que le están intentando engañar. Y digo percibir, porque muchas veces uno puede pensar que le están engañando y no se corresponde con la realidad, pero me da en la nariz que han separado dos tipos libreta no porque una sea básica y otra avanzada, sino obligados por funcionalidades que causaban conflicto relativas a la digitalización de la escritura a mano.

Creo que con un simple cambio de nombre le hubiera bastado a Kobo para evitar que de usuarios como yo surgiera este tipo de sensación y la confusión de no encontrar funcionalidades “básicas” en la versión “avanzada”. Más allá de eso, como indicaba al comienzo de este apartado, el funcionamiento sí que está muy por encima de mis expectativas iniciales y entiendo que es algo que tratarán de arreglar en un futuro. La libreta avanzada, además del tema de digitalización permite crear espacios dentro de los que incluir ecuaciones, diagramas, dibujos, o una sección cuadriculada para estilo libre.

Funcionalidades adicionales y versión beta

Kobo ha incluido funcionalidades adicionales para conectar con Dropbox, Pocket, guardar preferidos y ver la actividad del dispositivo. Durante el acto de presentación me comentaron que están trabajando en la integración con Google Drive. Por el momento, como usuario de Dropbox os puedo decir que la integración va estupendamente y que me ha sido muy útil.

Además incluye seis funciones beta: un navegador web, un modo de impresión grande, una funcionalidad para guardar las palabras que consultas en el diccionario y tres juegos. El navegador web todavía tiene bastante por delante, pero me ha dado una buena impresión. El resto de las funcionalidades no me han dado problemas y los juegos van muy bien. Concretamente se podrán hacer sudokus, tres tipos distintos de solitarios y otro juego de mover bloques.

Conclusión

El nuevo modelo de Kobo, el Elipsa 2E está fabricado con plástico reciclado y plástico recuperado de los océanos, pero los efectos beneficiosos para el medio ambiente que logra este libro electrónico pueden ir mucho más allá. He estado 40 días probando el Elipsa 2E y he decidido incorporarlo a mi día a día. Adiós a usar cuadernos, comprar libros en papel o imprimirme los trabajos de mis alumnos.

Kobo siempre ha destacado en sus lectores de libros electrónicos y en lo que respecta a la funcionalidad como libreta electrónica, da un paso de gigante respecto al modelo anterior. La experiencia de escritura es muy fluida y muy realista. El tamaño resulta muy adecuado para los que estamos acostumbrados a llevar cuaderno y es una herramienta muy útil en un entorno laboral o académico.

El punto más amargo es el potencial sin explotar, la sensación de que el dispositivo podría hacer mucho más, pero no el sistema no lo permite. Y no es un problema de procesador, porque este libro electrónico va fluido.

Prueba de ello serían las funcionalidades beta o la existencia de dos versiones de libretas, cada una con distintas funcionalidades. Adicionalmente, en la presentación del libro electrónico, el propio equipo de Kobo me transmitió que estaban trabajando en mejoras como la integración de Google Drive.

Espero que desde Kobo continúen trabajando para mejorar este aspecto para sacarle todo el partido posible al Elipsa 2E. Aun así, lo que incluye en la actualidad ya es de suma utilidad, lo que ayudará a que esa espera no parezca tan larga.