Hay muchos jugones que quieren un equipo con iluminación ARGB, y en los últimos tiempos hay infinidad de soluciones para ellos. Muchas veces las cajas que tienen no incluyen un concentrador de este tipo de conexiones, que es lo más habitual, o su placa base es más antigua y no puede gestionar esa iluminación. ARCTIC cubre este sector con soluciones como la que analizo en este artículo, el lote de tres BioniX P120 A-RGB que incluye un gestor de iluminación ARGB entre otros detalles curiosos. Con un PVPR de 55 euros por este kit, parece una solución interesante.

Desembalado

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La presentación del lote de Bionix P120 A-RGB se hace en un cubo de color negro con toda la información necesaria para conocer el producto. Eso incluye las características de los ventiladores pero también del concentrador RGB y algunos detalles desglosados como la forma de mover el flujo de aire o la cantidad de cables que contiene la caja. Con esa información se puede hacer uno una idea bastante clara del producto que está comprando.

Lo primero que se ve al abrir la caja es una tarjeta de agradecimiento por la compra y otra con un código QR que llevará a la página del producto. En esa página se puede consultar el manual de instrucciones para el montaje de los ventiladores y su uso con el concentrador RGB y el mando. No es que sea un montaje complicado, que no lo es, pero siempre viene bien echarle un vistazo por encima a estos manuales. Además, me gusta que prescindan del habitual manual de instrucciones en múltiples idiomas para ahorrar en papel.

Los tres ventiladores llegan protegidos por un plástico y separados con cartón. Se intercala una caja con los componentes, cables y tornillería necesaria para la instalación de estos ventiladores, ya sea con el concentrador RGB de por medio o directamente a una placa base que pueda gestionar su RGB.

Los ventiladores son gruesos, de 120 mm de alto y ancho por 30 mm de grosor —es un detalle con el que tener cuidado—, fabricados en plástico negro de calidad, y son de tipo axial, usando para la zona que encauza el aire un plástico transparente en el cual van los ledes RGB. Son ventiladores de cinco aspas, pero aun así moverán bastante aire, como se verá en el siguiente apartado cuando entre a ver sus características completas. Son en general bastante sólidos y dan sensación de estar bien construidos.

En uno de los laterales de los ventiladores hay un conector de alimentación y en el otro lado hay uno de conexión para unir varios en cascada. No usan el habitual sistema de cables integrados en la estructura del ventilador, y esto da a su vez una cierta versatilidad en su instalación. Por ejemplo, eliminando los cables si no son necesarios, porque se incluyen dos pequeños bloques de conexión de varios pines por ambos lados que permite juntar y no dejar espacio entre los ventiladores. De esta forma solo se precisa de un único cable para conectar los tres ventiladores al concentrador o a la placa base. Me parece un sistema bastante bueno, y de calidad.

En la caja se incluyen multitud de cables, además del controlador RGB y el mando. Este último es bastante estándar, de los baratos, y no puedo decir mucho más de él más allá de que permitirá encender o apagar la iluminación, ajustar ciertos efectos o elegir la iluminación de los mismos. El concentrador se alimenta con un cable SATA, y dispone de una conexión para controlarlo también desde la placa base, y otra para unirlo al primero de los ventiladores.

El resto de cables incluidos son para conectar un ventilador directamente a la placa base y otros dos cables para unirlos en cascada, por lo que está perfectamente cubiertas todas las posibilidades de conexión y gestión de estos ventiladores.

Características

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ARCTIC ofrece con el BioniX P120 A-RGB un ventilador de buenas características técnicas y un ruido contenido, aunque no sea el más silencioso del mercado y probablemente diste bastante de serlo. El tamaño de los ventiladores incluidos es de 120 mm × 120 mm × 30 mm y pesan 213 g cada uno, funcionan entre las 400 r. p. m. y las 2300 r. p. m., usas rodamientos hidrodinámicos, con una presión estática máxima de 2.1 mmH2O, y un flujo de aire máximo de 81.55 m3/h. El consumo se sitúa en torno a los 3.8 W contando la iluminación RGB.

Su ruido se sitúa en los 0.45 sone, que serían algo así como 30 dB, aunque no se debería hacer una conversión directa entre sone y decibelios porque miden cosas distintas. El ruido que hacen es más bien grave, poco molesto, a máximas revoluciones, pero en general no debería ser necesario que funcionen al máximo. Con tres de estos ventiladores en el frontal del equipo no debería de haber problema en mejorar las temperaturas y bajar el ruido respecto a los que tienen preinstalados la mayoría de cajas.

El controlador RGB tiene un tamaño de 100 mm × 70 mm × 12 mm y pesa 50 g, disponiendo de un tamaño igual a una unidad de 6.3 cm (2.5 pulgadas), dispone de quince modos de iluminación ARGB preestablecidos en doce colores diferentes, y permite su conexión a una placa base compatible.

Estos ventiladores los he probado en la caja Silent Base 601 de Be Quiet!, teniendo en cuenta que en el frontal tengo habitualmente dos ventiladores Silent Wings 2 de 140 mm de la misma marca. Los ventiladores que uso están diseñados para hacer un ruido mínimo, y podría dejarse en automático (son PWM) pero la caja tiene para modificar la velocidad de los ventiladores en tres posiciones. En la primera, que es más bien silenciosa, no he notado diferencia de ruido. En la segunda se empieza a notar un ligero aumento de ruido, mientras que en la tercera posición hace claramente más ruido.

Medido a un metro de distancia en línea recta, es una diferencia de unos 4 dB, pasando de unos 34 a 38-39 dB. En esa posición, y frente a los Silent Wings 2, proporcionan una reducción de temperaturas del procesador en torno a 3-4 ºC en reposo, algo más cuando está en carga completa. No son los ventiladores más silenciosos del mercado si se necesita ponerlos al máximo, pero a cambio ofrecen un mayor movimiento de aire y mejores temperaturas. Si se regulan en torno a los 1000 r. p. m. tendrán una muy buena relación de temperaturas-ruido en equipos normales. Son también buenos ventiladores para equipos de alto rendimiento, pero ahí se harán notar, aunque distan de ser los más ruidoso del mercado.

Conclusión

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ARCTIC es una empresa veterana en el sector de la refrigeración y por eso tiene mucha experiencia a la hora de desarrollar ventiladores. Aunque los modelos que se venden al final pueden estar fabricados por un tercero, la compañía tiene margen para elegir las características y el aspecto. En este caso, estos ventiladores con ARGB pueden usarse principalmente en la caja de un PC pero también en otros componentes como por ejemplo para sustituir los ventiladores de una refrigeración líquida para añadirle color.

En una carga baja los ventiladores no hacen casi ruido, y a cargas medias no hacen un ruido molesto aunque se nota su presencia; a máxima velocidad sí se harán notar, pero no son más ruidosos que otros ventiladores similares de otras compañías. Mueven mucho aire, por lo que el ruido es perceptible, y más si se instalan los tres. Pero no hacen ningún ruido molesto, como los que hacen un ruido agudo e insoportable como el que hacen muchos ventiladores de portátiles. Estos ventiladores son buenos, de bajo ruido en circunstancias normales y en general no molestan. Si se quiere otros más silenciosos habría que recurrir a otros más caros.

Porque en realidad lo interesante de este lote es el precio. Por 55 euros de PVPR, se obtienen tres ventiladores, los cables de conexión y un concentrador ARGB con mando. Al final esto último no suele costar más de 10 o 15 euros, pero aun así el lote sale más barato que comprando tres Bionix P120 A-RGB por separado, ya que individualmente cuesta 22.99 euros. No soy muy amigo del RGB, sobre todo teniendo en cuenta que uso una caja con insonorización y por tanto no tiene ni siquiera paneles de cristal ni mallado frontal, pero como habréis visto en los análisis que hago de cajas y otros componentes con RGB quedan bastante bonitos si se utiliza la ARGB de forma adecuada. Para esa gente que le gusta la iluminación y quiere actualizar su caja de PC, obtendrá un kit con todo lo necesario para ponerlos a funcionar incluso si su placa base no tiene un cabezal para gestionar la RGB.

Puntuación

9.0

sobre 10

Lo mejor

  • Kit completo para instalar y gestionar la RGB de los ventiladores.
  • Ventiladores de buena relación de temperaturas y ruido.

Lo peor

  • Ligeramente más gruesos de lo habitual.