Xiaomi anunció hace unas semanas un interesantísimo Redmi 8A de gama baja, y ahora llega una versión vitaminada en forma de Redmi 8. En esencia es el mismo teléfono, pero aporta un diseño con trasera de cristal, añade un segundo sensor a la cámara trasera, y un lector de huellas dactilares, así como un mínimo de 3 GB de RAM en el modelo básico.

Por lo demás, es el mismo teléfono, con diseño con repelente de agua P2i, pantalla de 16.8 cm (6.22 pulgadas) con una resolución de 720 × 1520 píxeles, protegida por Gorilla Glass 5. El procesador es un Snapdragon 439 que es de ocho núcleos Cortex-A53 divididos en dos clústeres de cuatro y configurados a 1.95 GHz y 1.45 GHz. La unidad gráfica es una mera Adreno 505. Se venderá en versiones de 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento, y de 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento.

La batería de este modelo es de 5000 mAh que junto a la resolución de pantalla y Android 9 le debería de proporcionar en principio una autonomía estupenda, habida cuenta de la modesta resolución de pantalla. Incluye un puerto USB 2.0 tipo C para la recarga y datos, permitiendo el uso de cargadores de hasta 18 W.

Dispone de wifi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.2. Tiene doble ranura SIM dedicadas para dos conexiones LTE, lector de tarjetas micro-SD dedicado para tarjetas de hasta 512 GB. La cámara trasera es de 12 Mpx con sensor IMX363 de Sony, con apertura ƒ/1.8, y cuenta con un sensor secundario de 2 Mpx para efectos de profundidad. La frontal es de 8 Mpx. Ambas graban vídeo a FHD y 30 f/s.

Se venderá en colores azul, negro y rojo, por un precio de 7999 rupias por el modelo de 3+32 GB unos 102.5 euros al cambio directo sin impuestos—, y por 8999 rupias por el modelo de 4+64 GB —unos 115.3 euros—. Se pone a la venta el 12 de octubre. Nunca ha sido más interesante la gama baja de móviles.