Un despiste técnico ha hecho que se me pasara por alto la presentación hace unos días del F1 de Pocophone, una submarca de Xiaomi, que viene a demostrar que es posible llevar a la gama media de los smartphones los procesadores asociados a la gama alta. Porque este F1 incluye un potente procesador Snapdragon 845 como el usado en teléfonos de 500 a 1000 euros. Y por un precio tan bajo como son los 329 euros.

El teléfono se pone a la venta en España el 5 de septiembre, y se puede encontrar ya en la web de Xiaomi. La versión base incluye 6 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, y la versión superior con 128 GB de almacenamiento costará 399 euros. Y ahora, el resto de características tras el vídeo.

El diseño del teléfono es ya arquetípica. Pantalla con muesca a lo iPhone X, un cierto marco inferior, con estructura de aluminio. La pantalla con muesca tiene un tamaño de 6.18 pulgadas con resolución de 2246 × 1080 píxeles, y es la típica que están usando la mayoría de empresas chinas, por lo que su producción es barata. Aun así, es una pantalla IPS, y generalmente tienen buena calidad de color y un brillo en torno a los 450 nits, en el límite de lo usable en exteriores si te da la luz del sol en la pantalla.

La batería de 4000 mAh es compatible con carga rápida 3.0 de Qualcomm, y se recarga por un puerto USB 3.0 tipo C. Incluye conector de 3.5 mm, y el sistema Bluetooth 5.0 es compatible con los códecs aptX y aptX-HD de Qualcomm, que mejoran la calidad del sonido por Bluetooth. También dispone de wifi 802.11ac, y en la parte posterior hay un lector de huellas dactilares, si bien está inconvenientemente situado justo debajo de las lentes de la cámara, que tocará siempre limpiarlas antes de sacar fotos. La cámara trasera es de 12 Mpx con apertura ƒ/1.9 y graba vídeo a 4K y 30 FPS, con una secundaria de 5 Mpx y apertura ƒ/2.1 para efectos de profundidad. La cámara frontal es de 20 Mpx.