En enero Trump hará un año ocupando el asiento de presidente de los EE. UU. en el despacho oval, y desde entonces ha dado marcha atrás a diversas leyes y reinstaurado otras normativas echadas por tierra por los tribunales. Una de ellas fue la decisión de la Administración Federal de Aviación (FAA) de crear un registro obligatorio de todos los drones del país a 5 dólares cada uno, pero un tribunal hizo que se tuviera que retirar la normativa.

Ahora la administración Trump ha decidido incluir este registro obligatorio en la Ley para la Autorización de la Defensa Nacional dotada con unos fondos de 700 000 millones de dólares. La FAA ha satisfacción por esta medida tomada por la administración Trump, ya que creen que «saber de quién es un dron ayuda a mejorar la seguridad y el uso responsable de los drones, y es un componente clave para su plena integración».

La nueva ley de Trump requiere que se registren todos los drones que tengan un peso entre los 250 gramos y los 25 kg. Antes de tumbar el anterior registro de drones, se incluyeron 838 620 en él, y en EE. UU. se estima que se habrán vendido 2.3 millones de drones durante este año. Controlar este tipo de dispositivos dentro del espacio aéreo estadounidense se ha convertido en algo legal.

Vía: TechCrunch.