ASUS no se ha olvidado de los amantes de los autorretratos en su expandida gama Zenfone 4 con la presentación de los ZenFone 4 Selfie y ZenFone 4 Selfie Pro. Son dos teléfonos que mantienen el lenguaje visual de, bueno, voy a dejarlo en «del ZenFone 4», porque el diseño de este es el de ese teléfono que todo el mundo enteradillo del mundo de la tecnología reconoce rápidamente.

Cuenta con una carcasa en aluminio, con botones físicos, y en cuyo botón de inicio se ubica el lector de huellas dactilares. Sitio perfecto para él —hacía tiempo que no lo decía—. La pantalla en ambos modelos es de 5.5 pulgadas con resolución 1920 × 1080 píxeles, aunque la versión Pro cuenta con 500 nits de brillo en vez de 400 nits, con casi idénticos márgenes de pantalla laterales, y algo mejor de calidad de color cubriendo el 100 % de la gama NTSC.

El procesador del ZenFone 4 Selfie es un Snapdragon 430 de ocho núcleos Cortex-A54 a 1.4 GHz, con 3 o 4 GB de RAM y 32 o 64 GB de almacenamiento. También incluye lector de tarjetas micro-SD de hasta 2 TB. La batería de 3000 mAh se recarga mediante un cable micro-USB, para aquellos que consideren que los USB tipo C todavía no es para ellos. Tiene Bluetooth 4.0 y wifi 802.11 b/g/n, con radio FM. El Zenfone 4 Selfie Pro difiere un poco en el tamaño del teléfono y en su peso, y usa Bluetooth 4.2, pero por lo demás es muy similar.

Estos teléfonos son de la serie ZenFone Selfie porque ASUS pone la atención en la cámara frontal. En este caso ambos teléfonos cuentan con una doble cámara frontal, de 20 + 8 megapíxeles en el ZenFone 4 Selfie de gran angular con 120º y apertura f/2.0 más distancia focal de 31 mm, y de 12 + 12 Mpx en el Zenfone 4 Selfie Pro con apertura f/1.8 y distancia focal de 25 mm con grabación de vídeo a 4K y 30 FPS. La cámara trasera es de 16 megapíxeles en ambos casos, aunque en el Pro puede grabar vídeo a 4K y 30 FPS ya que incluye un mejor sensor de Sony.