Muchas empresas vinculan parte de la remuneración de sus directivos a los resultados económicos de la misma. Tim Cook no es una excepción, por lo que redunda en su propio interés que a Apple le vaya lo mejor posible por lo que, cuando los resultados no son los esperados, su sueldo se resiente.

Las ventas de la compañía de Cupertino acabaron en 2016 un 3,7 por ciento por debajo de las expectativas de 223.600 millones de dólares, mientras que sus ingresos de operación fueron un 0,5 por ciento más bajos que el objetivo fijado de 60.400 millones de dólares. A causa de ellos, los ejecutivos de la compañía no obtuvieron el 100 % de los incentivos económicos.

En cuanto a Tim Cook, su recorte de objetivos ha sido del 15 por ciento, más grande que la media de los ejecutivos, que ha sido de una media del 9,6 por ciento. En total, ha ganado 1,5 millones de dólares menos que el año pasado, bajando de 10,28 millones de dólares en 2015 a 8,75 millones en 2016.

La mayor parte de su compensación, por voluntad propia, son acciones de la compañía, habiendo recibido la mayor parte de ellas por haber sido el director ejecutivo de la compañía durante cinco años.

Vía: 9to5Mac.