Sony ha presentado un nuevo teléfono de gama alta, o al menos es hacia el sector de los consumidores a los que tiene intención de llamarles la atención con el Xperia XZ. En el proceso ha cambiado el aspecto del teléfono con respecto a lo que venía haciendo en los últimos años, aunque sin romper totalmente con los diseños anteriores.

El teléfono está hecho en aluminio y tiene 8,1 mm de grosor, manteniendo el a prueba de agua, y aunque los laterales están totalmente redondeados, las esquinas del teléfono no lo están. Dan un aspecto más hacia teléfonos de lo que hacía Nokia, u otros tiempos de Sony, pero hay que reconocerle que no se parece (o no demasiado) a ninguno de los teléfonos de gama alta que hay actualmente en el mercado.

El procesador incluido es un Snapdragon 820 de cuatro núcleos, con un grupo de dos Kryo a 2,15 GHz y otros dos a 1,59 GHz. La GPU es una Adreno 530 a 624 MHz, y le acompañan 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento interno, con expansión por micro-SD de hasta 2 TB.

Sony destaca las grandes capacidades fotográficas de este teléfono. La cámara trasera es de 23 megapíxeles con sensor Exmor RS, con autoenfoque predictivo híbrido por láser, y sensor infrarrojo RGBC para ajustar el balance de blancos. La cámara frontal es de 13 megapíxeles con gran angular, distancia focal de 22 mm, e ISO 6400. También es capaz de grabar vídeos a 4K y 30 FPS.

La pantalla es de 5,2 pulgadas con resolución 1920 x 1080 píxeles de tipo TRILUMINOS desarrollada por la compañía. Incluye conectividad Bluetooth 4.2, Wi-Fi 2x2 802.11 ac, NFC, Miracast, DLNA, GPS, GLONASS, y utiliza como conector uno USB tipo C. En el lateral, en el botón de incio, incluye un lector de huellas dactilares para acompañar a los pagos con el móvil. Llegará con Android 6.0 Marshmallow preinstalado.

Habrá una versión con 64 GB de almacenamiento interno, y llegará en colores negro, blanco y azul. Estarán disponibles a partir de octubre a nivel mundial, por un precio aún por determinar.

Vía: AnandTech.