Vladímir Putin es uno de esos personajes de la escena política mundial que no deja indiferente a nadie. Además que en muchas ocasiones critica de otros países algo, y luego terminan haciendo eso mismo. Es lo que ocurre con las puertas traseras en los programas, que si bien criticó fuertemente a EE. UU. por su red de espionaje estatal orquestrada por la NSA, ahora quiere seguir teniendo lo mismo en casa.

Que países como China y Rusia tienen redes de espionaje iguales o peores a la NSA es bien sabido. Pero al gobierno ruso le desagrada el cifrado de las conversaciones de las aplicaciones de mensajería, y por eso han propuesto una ley que obligará a que tengan una puerta trasera. Difícil de incluir en un sistema de cifrado extremo a extremo como el usado ahora mismo por muchas de ellas, por lo que requerirá cambios en la fortaleza de la seguridad de las comunicaciones.

Por supuesto, esta ley va a ser pasada dentro de una serie de medidas antiterroristas, que es la gran excusa de cualquier gobierno para reducir las libertades individuales. Las multas a las que se enfrentarán las empresas por infracción es de 1 millón de rublos (unos 13.700 euros).

Para justificar la medida, la senadora Yelena Mizuliana asegura que se lava el cerebro a los jóvenes rusos en grupos de chat para que maten a agentes de policía, y que por ello se debería de disponer de las herramientas para circumvenir el cifrado de las comunicaciones.

Vía: TechSpot.