Huawei ha presentado dos teléfonos que se pueden considerar de gama alta, o al menos por el momento hasta que podamos empezar a analizarlos en profundidad. El Huawei P8 tiene un aspecto excelente, y su hermano mayor (o con esteroides) P8 max también es una gran phablet (rozando el tamaño tableta).

Menos importante por hardware es el P8 Lite, del que Huawei no hablado en el mismo evento junto con sus hermanos mayores, si no a posteriori. Quizás para no empañar la presentación de sus nuevos teléfonos insignia. Lo único que comparte con ellos es su lenguaje visual, aunque el cuerpo no sea de aluminio. Es un teléfono de gama media, con procesador Kirin 620 con un rendimiento en principio igual a los actuales modelos con Snapdragon 400 ó 410.

El Kirin 620 es un SoC con ocho núcleos a 1,2 GHz, aunque casi ninguna aplicación está preparada para funcionar aprovechando todos a la vez. La mayor ventaja que tendría es que daría fluidez a la multitarea, evitando que si una aplicación está consumiendo mucha CPU se tarde más de la cuenta en cambiar de aplicación. Los 2 GB de RAM que le acompañarían aportarían su granito de arena a este respecto.

Por lo demás incluirá una pantalla de 5 pulgadas HD, una cámara trasera de 13 megapíxeles y frontal de 5 MP, conectividad LTE, batería de 2.200 mAh. Llegará con Android 5.0 Lollipop instalado, y se pondría a la venta en el mes de mayo por unos 250 euros.