Rush Bros es un juego indie que hará las delicias de los aficionados a las plataformas y juegos de coordinación ojo-dedo a toda velocidad tipo Trackmania. Su concepto es simple, “música y a correr” con pequeñas paradas para resolver los puzles del camino y esquivar trampas. Os diré la verdad, no me van mucho las plataformas y odio la música “chunda-chunda”, así que algo debe tener este juego para haber logrado captar mi atención más allá de pasarme su primer nivel para analizarlo.

Rush Bros es uno de los juegos disponibles mediante Steam GreenLight, y se puede adquirir por 9.99 euros en la página de Steam. Si eres de PC (o Mac) y no tienes un mando, lo primero que hará el juego es aconsejarte que juegues con uno, pero se maneja sin problemas con el teclado y no creo que suponga ningún tipo de desventaja a la hora de echarse un pique en SteamOnline.

El juego engancha bastante desde el principio, los desarrolladores se han esforzado en no tener que realizar tutorial alguno para aprender a jugar, colocando iconos a lo largo del juego que nos indican lo que debemos hacer para seguir avanzando por la pantalla. A veces cuesta un poco entender qué hay que hacer, pero al contrario de inspirarte eso de “qué asco, desinstalo ahora mismo”, te pica para que descubras que hacer … y como experto en usabilidad os diré que en esto los iconos tienen bastante que ver… ¡pues no voy a ser yo capaz de adivinar qué me quieren decir con estos dibujos!.

Desde el primer momento puedes elegir cualquier nivel para jugar y repetirlos una y otra vez para mejorar tus records, pero sin lugar a dudas, el gran atractivo de este juego es el “pique online” y sus desarrolladores lo saben tan bien que lo activan por defecto. En el apartado multijugador es donde está la verdadera diversión.

Esto tiene un pequeño problema, ya que si te retan en un nivel avanzado y solo has jugado un par de partidas en los primeros niveles, te vas a volver loco. Ojo, porque aquí sí que te puedes “quemar” con el juego, porque su sistema de menús puede resultar bastante lioso y está muy poco conseguido. Sin lugar a dudas me parece lo peor del juego.

Podría tirarme bastante tiempo criticando el sistema de menús, pero tranquilos que no lo haré; sólo os voy a poner un ejemplo mientras os explico otra de las características notables del juego: poder elegir tu música y que todas las trampas y puzles del juego bailen a su ritmo.

Estupendo, ¡adiós “chunda-chunda”!, ¡hola Power-Metal!. Le doy a mi música y a seleccionar lista personalizada y me aparece un menú bastante feo que rompe completamente con la estática del juego, con unos botones oscurísimos arriba donde no leo nada.

Busco la carpeta hasta que doy con el álbum que quiero poner ¿y ahora qué?: Cliko en la canción –> nada, intento seleccionar varias --> nada, arrastrar –> nada … mmmmm… probaré con los botones negros de arriba. Guiño los ojos, pulso en "Select" y salgo del menú sin saber muy bien si he elegido una canción o toda la carpeta o si tan siquiera ha funcionado porque sigo oyendo “chunda-chunda”.

Para mi desgracia, al llegar al menú de selección de pantalla sigo sin ver mi música :-S . Tranquilos, aunque no la veáis SÍ que está seleccionada. Si queréis que se ponga a sonar solo deberéis pulsar el botón de pasar a la siguiente/anterior canción.

Lo cierto es que con la música que a uno le gusta, el juego gana más y parece cierto eso de que todo cambia de ritmo. Por el precio medio de una copa - según el garito y marca - , es un juego que merece la pena adquirir, os dará muchas más horas de diversión, menos dolor de cabeza y además va a participar en la beta de cartas coleccionables de Steam, ofreciendo cupones de recompensa a los jugadores que hagan insignias con sus cartas.

Puntuación

7.0

sobre 10