OPPO ha lanzado el A7 Pro 5G, el sucesor del A6 Pro 5G que presentó en febrero. Cuesta 220 euros más de lo que costó su antecesor en el lanzamiento —cortesía de la sobredemanda de chips de memoria para la IA—, a pesar de que de hecho baja de 8 GB a 6 GB de RAM. A cambio, la batería crece de 6500 mAh a 7400 mAh y la cámara frontal pasa de 16 Mpx a 50 Mpx, pero no creo que compense.
Tiene un tamaño de 159.08 mm × 75.81 mm × 8.8 mm y un peso de 200 g. La pantalla es AMOLED de 16.7 cm (6.57 in) con una resolución de 2372 × 1080 píxeles y un refresco de 120 Hz, alcanzando un brillo máximo de 1400 nits. Cubre el cien por cien de las escalas de color sRGB y DCI-P3 y reproduce color a 10 bits. Incluye lector de huellas y tiene certificado IP69 de resistencia al polvo y al agua.

El procesador es un Dimensity 6360 MAX de MediaTek, con esos 6 GB de RAM además de 256 GB de almacenamiento UFS 2.2. La batería tiene carga rápida de 80 W. Incluye ranura nano-SIM y se puede provisionar una eSIM. En cuanto a la conectividad, dispone de 5G, Wi-Fi 5, Bluetooth 5.4, y NFC. Llega con Android 16 y ColorOS 16.
La cámara trasera principal es de 50 Mpx y ƒ/1.9, junto a una secundaria monocroma de 2 Mpx y ƒ/2.4. La frontal es de 50 Mpx y ƒ/2.1, con un ángulo de visión de 100°. La grabación de vídeo trasera alcanza FHD y 60 f/s.
Su precio es de 499 euros.