CMF, la submarca de Nothing, ha anunciado los altavoces portátiles Speaker S y Speaker M, dos modelos de distinto tamaño y potencia que comparten diseño y conectividad, y el diseño no es que sea gran cosa. Me recuerda a un cartón de leche, pero bueno. Están hechos a prueba de agua y polvo con certificado IP68, y están disponibles en colores blanco, gris oscuro, naranja y turquesa.
El Speaker S mide 130.5 mm × 85 mm × 44 mm y pesa 334 g, e incluye un mosquetón para colgarlo. El transductor tiene un tamaño de 45 mm con una potencia RMS de 10 W, y se acompaña de dos radiadores pasivos para mejorar los graves. Tiene una respuesta en frecuencia entre los 70 Hz y los 20 000 Hz.
El Speaker M es más grande, con un tamaño de 220 mm × 85 mm × 54 mm y un peso de 602 g, y cuenta con un asa para transportarlo. Incluye un altavoz de graves de 70 mm de 25 W RMS, y uno de agudos de 16 mm de 10 W RMS. Su respuesta en frecuencia se sitúa entre los 60 Hz y los 20 000 Hz.

Ambos se conectan por Bluetooth 6.0 con un alcance de hasta 100 m, y reproducen con los códecs AAC y SBC. Disponen de NFC para emparejamiento rápido, y se pueden conectar a dos dispositivos distintos a la vez. También pueden reproducir el sonido por el puerto USB tipo C. Se pueden emparejar dos altavoces iguales para una disposición estéreo, o varios más mediante Auracast para sincronizar la reproducción de música.
Tienen una rueda para controlar el volumen y la reproducción, y el panel frontal se puede cambiar por otro. La ecualización se ajusta desde la aplicación Nothing X. Su autonomía es de hasta 18 h de uso, y tardan 2.5 h y 3 h en recargarse, respectivamente.
El precio del Speaker S es de 59 euros, y el del Speaker M es de 99 euros.