ASUS ha presentado el ROG Rapture GT-BN98, la versión estándar de su rúter «para jugar» —si es que eso es posible— con Wi-Fi 8, por debajo del GT-BN98 Pro que anunció hace unos meses. Llega con la promesa de priorizar el tráfico para reducir la latencia, algo que siempre matizo: en una red que no esté saturada es difícil que la calidad de servicio (QoS) mejore la latencia, y casi cualquier rúter de cierto precio ya la incluye.

La novedad de verdad es el Wi-Fi 8, que sí trae mejoras reales de ancho de banda, alcance, latencia y seguridad, aunque solo se aprovechan si los equipos conectados también lo llevan. Todavía no hay portátiles, teléfonos ni tabletas con Wi-Fi 8 en el mercado, y su estandarización tardará un tiempo; el primer paso es que haya equipos de red que lo admitan, y en eso está ASUS.

El rúter es de cuatro bandas simultáneas —una de 2.4 GHz, dos de 5 GHz y una de 6 GHz—, con un caudal combinado de hasta 25 000 Mb/s (de ahí la denominación BN25000), canales de 320 MHz y modulación 4096-QAM. Ahí está la diferencia con el GT-BN98 Pro, un BN30000 que reparte una banda de 5 GHz y dos de 6 GHz: el Pro consigue más caudal apoyándose en el 6 GHz, mientras que este duplica el de 5 GHz, todavía más compatible con los dispositivos actuales.

En conexiones por cable tiene dos RJ-45 de 10 Gb/s —uno reservado como puerto de juego— y cuatro de 2.5 Gb/s, con doble WAN y puertos USB por si se quiere hacer un NAS o un servidor de impresión. Como siempre con ASUS, su mayor baza son las actualizaciones de seguridad que da a sus equipos de red durante años y años, incluso una década.