El mercado de la electrónica está loco, y lo demuestra que hayamos vuelto a los tiempos en que te intentan vender un portátil de 700 dólares con solo 8 GB de RAM para correr Windows 11. Eso va incluso contra los mínimos que aconseja Microsoft, así que el chiste se cuenta solo. Ese portátil es de Dell, el nuevo XPS 13, que los estudiantes podrán hacerse con él por 600 dólares. Pero, para eso, preferiría el MacBook Neo de Apple, porque aunque tenga solo 8 GB, la calidad de fabricación, pantalla y rendimiento general es mejor. Y cualquier lo sabe sin probarlo porque, bueno, «8 GB de RAM» no dan para mucho en Windows, y menos aún al tenerla que repartir con la iGPU.
El equipo pesa un kilo y tiene un tamaño de 296.9 mm × 200.66 mm × 12.7 mm, con diseño en aluminio. La pantalla es de 13.4 pulgadas, con una resolución 2.5K y 120 Hz la cual cubre el 100 % de la escala de color DCI-P3, con DisplayHDR 400. Dispone de Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, cámara de 2 Mpx con Windows Hello, cuatro altavoces, teclado retroiluminado, y dos USB 3.1 tipo C, o dos Thunderbolt 4 dependiendo del procesador. El procesador en este caso es un Core 5 320 —que no es un procesador malo para el día a día— con esos 8 GB de RAM (en un solo canal) y 256 GB de almacenamiento, pero puede llegar a un Core Ultra 7 355 con 32 GB de LPDDR5 (en doble canal) y 1 TB de almacenamiento.
El portátil es muy bonito, pero el problema de la memoria es importante. En su versión con el Core Ultra 7, su precio se va a ir por encima de los 1200 dólares, casi el doble. Lo que quiero decir con esto es que no hace falta competir con Apple si no se tiene un producto adecuado para el coste del MacBook Neo. Porque además, en el proceso este portátil no tiene toma de audio de 3.5 mm, aunque sea un conector muy en desuso por el público al que va dirigido. Esos ocho gigas de RAM pueden ser suficientes para ciertas tareas, pero en cuanto se abren unas pocas pestañas en el navegador y se tengan un par de aplicaciones abiertas como Excel, Word, etc., van a empezar los problemas de memoria. macOS, siendo un Unix extremadamente modificado a estas alturas, lo gestiona bastante mejor que Windows, y la limitación del equipo de Apple son las cargas profesionales, aunque aun así se defiende bastante bien por la memoria unificada. En este, con memoria compartida, bueno, será impensable editar ni un vídeo en FHD como sí se puede en el MacBook Neo.
Vía: Dell.