Los ingenieros de ASRock están intentando sacar el máximo provecho a la nueva arquitectura de los procesadores Skylake, que en realidad es una vuelta a arquitecturas pasadas y más amigables con el overclocking. Recientemente Intel bloqueó por firmware las subidas de frecuencia de los procesadores no K, y ahora se ha sacado de la manga una nueva forma de saltarse la restricción.

Se trata de añadir un generador de señal a las placas que no son del chipset Z170, con lo que la generación de las frecuencias deja de hacerlas el generador del procesador para hacerlas la propia placa. Según ASRock, esto les habilita a modificar la frecuencia base en incrementos de 62,5 Hz, con lo que se puede obtener un control más granular para sacar el máximo partida al chip en cuestión (que dos procesadores aparentemente iguales no tienen la misma frecuencia).

Las placas con este nuevo chip, que permite también tocar las frecuencias de la memoria, se incluyen en una nueva gama denominada Hyper. Las dos primeras son la Fatal1ty B150 Gaming K4/HYPER y la Fatal1ty H170 Performance /HYPER. No tienen nada de especial más allá del generador de señal en placa, ya que no tienen tampoco USB 3.1 Gen 2, aunque sí incluyen un zócalo M.2 PCIe 3.0 x4.

Como ocurría con la BIOS que permitía este tipo de OC de procesadores no K, Intel en cualquier momento puede cerrarle la puerta a los fabricantes de placas para que hagan esto y dejar de ser funcional.