Apple ha renovado el iPad Mini, que pasa a tener una pantalla OLED de 21.6 cm (8.5 in) con una resolución de 2316 × 1512 píxeles, alcanzando un brillo máximo de 1200 nits en HDR. Las versiones de 256 GB y 512 GB se pueden pedir con acabado nanotexturizado. La tableta es un 14 % más fina y un 13 % más ligera que la anterior, con un grosor de 5.4 mm y un peso de 255 g, o 263 g con 5G. Tiene un certificado IP67 de resistencia frente al agua y polvo.
El procesador es un A20 Pro con una iGPU de siete núcleos. Su CPU es de cinco núcleos en los modelos de 128 GB y 256 GB, y de seis en el de 512 GB. Según Apple, la GPU rinde hasta 2.7 veces más que la del modelo anterior, que tenía un A17 Pro, mientras que la CPU de la versión de 512 GB rinde hasta un 60 % más en multinúcleo.

Incluye el chip N1 de Apple para Wi-Fi 7, Bluetooth 6 y Thread. Las versiones con conexión móvil llevan el módem C2. La batería es de 18.9 Wh, con una autonomía de hasta diez horas. Recupera el 50 % en unos treinta minutos con un cargador de 35 W o más, que se vende aparte.
La cámara frontal es de 12 Mpx y pasa al borde largo, para las videollamadas en horizontal. La trasera es de 12 Mpx y ƒ/1.8, con grabación de vídeo hasta a 4K y 60 f/s.
Su precio parte de los 749 euros, o de los 919 euros con conexión móvil.