Acer ha anunciado un par de monitores de formato especial. El primero es el EP130K, un modelo con panel táctil de tinta electrónica de 33.8 cm (13.3 in), que se puede usar con un lapicero o con el propio dedo sin que se dañe. Cambia entre color y blanco y negro, con una resolución de 1600 × 1200 píxeles en el primero y de 3200 × 2400 píxeles en el segundo. El refresco es de 60 Hz y tiene un tiempo de respuesta de 20 ms, suficiente para el día a día.
Se alimenta por un único cable USB tipo C desde el equipo, y al ser un panel con función de biestabilidad la imagen se puede mantener aunque se quede sin alimentación. Tiene acabado mate, soporte con inclinación, altavoces estéreo de 1 W, un mini-HDMI y dos USB tipo C.
Su precio es de 749 euros.
El segundo es el PD163Q P3, que en realidad es un extensor de triple pantalla. Son tres paneles iguales, tipo IPS de 39.6 cm (15.6 in) FHD (1920 × 1080 píxeles) a 60 Hz, con 250 nits de brillo, 8 ms de tiempo de respuesta, con profundidad de color de 8 bits (6+FRC) y cubre un 45 % de la escala NTSC.
Se pliega para transportarlo y se conecta al portátil con un solo cable USB tipo C, con lo que se pueden tener hasta cuatro pantallas en total. Los tres paneles funcionan en modo extendido o clonado y su brillo se cambia al mismo nivel en los tres a la vez. Lleva un adaptador USB tipo C externo para la carga, soporte con inclinación y anclaje VESA de 75 × 75 mm.
Su precio es de 349 euros.